{# #} {# #}
Aunque el presidente se entusiasme con la posibilidad de que Argentina salga de la categoría de mercado de frontera, tienen que pasar varias cosas antes.
El gobierno parece entusiasmarse con poco. La mínima señal positiva es festejada desde los salones de la Casa Rosada, aunque el eventual dato no tenga mayores implicancias en el desarrollo de la crisis actual. Es el caso del anuncio del JP Morgan sobre la chance de sacar a Argentina de la categoría “mercado de frontera”.
La noticia da cuenta que la renombrada entidad internacional estimó que la Argentina podría recibir casi US$ 1.000 millones en inversiones financieras en caso de mejorar su calificación crediticia que actualmente se encuentra en un segmento marginal.
Para la calificadora MSCI, el país está en la categoría “standalone” en la que se incluyen a economías con serios deterioros, además de tener un mercado de capitales pequeños y con excesivas regulaciones. Argentina fue rebajada a dicha categoría en 2021 cuando se profundizó el cepo cambiario.
Hay que tomar en cuenta que “standalone” es equivalente, en términos futboleros, a jugar en el Regional Amateur, es decir, la categoría más baja de todas de los clubes. Si Argentina saliera de ahí, pasaría a ser “emergente”.
Frente a este contexto y en virtud de las reformas que está llevando adelante el gobierno de Javier Milei, JP Morgan entiende que, en caso de que el país logre subir a la categoría de “emergente” puede recibir un flujo de hasta US$ 1.000 millones.
El presidente Javier Milei posteó sobre la información: “Normalizando al país”
El problema con ello es que para que Argentina pase a emergente, en los términos que planea el P Morgan deberá esperar a junio del 2025. La última revisión que publicó la entidad fue en junio pasado y decidió mantener a la Argentina en la calificación que tiene actualmente.
Alejandro Pegoraro, director de la consultora Politikon Chaco explicó a La Mañana de Neuquén que “puede pasar que Argentina pase a mercado emergente en tanto el gobierno continúe la línea de política inversor-friendly”.
“El problema es que para la próxima revisión hay casi un año y con un calendario electoral encima”, añadió. No obstante indicó que “si logran consolidar la política fiscal, si hay un buen blanqueo, si el RIGI comienza a mostrar buena dinámica de manera algo rápida y si logra estabilizar el frente político, sumado a la necesidad de resolver cepo, entre otras cosas, podría darse la recategorización”.
Según reportan agencias internacionales, si Argentina vuelve a la categoría de "emergente" lo haría con cuatro empresas el Indice standard estaría compuesto por: YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro y Pampa Energía. Aa su vez el MSCI Small Cap tendría once integrantes.
El avance en la clasificación habilita a los grandes bancos de inversión a ingresar capitales a estas compañías en una relación que sería de US$ 780 millones para el primero y los US$ 175 para el segundo.
JP Morgan es quien elabora el índice Riesgo País, que actualmente para la Argentina está en 1.471 puntos, lo que impide al país acceder a los mercados de deuda voluntaria.
La reclasificación del país depende de la remoción de las restricciones que aún pesa sobre el sistema financiero, producto del cepo cambiario.