La joven fue otra víctima del único sospechosos por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba. Qué sucedió aquella noche en la casa de Barrelier.
Mientras avanza la investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, se conoció el desgarrador testimonio de una joven que fue retenida violentamente por Claudio Barrelier en su vivienda en mayo del año pasado, causa por la cual estuvo preso tan solo unos días.
La joven decidió romper el silencio tras conocerse el femicidio de la adolescente de 14 años. En diálogo con Cadena 3, la joven relató aquel estremecedor momento en el que fue privada de su libertad por Barrelier.
Según detalló, aquel día de mayo del 2025 acudió a la vivienda ubicada en la calle Del Campillo al 878, en el barrio Cofico, propiedad actualmente vinculada al reciente femicidio de la menor de 14 años.
La joven que en aquel momento tenía 20 años, ingresó a la vivienda acompañándolo y cuando entró, Barrelier cerró la puerta con llave y la apuntó con un arma para amenazarla. "Me ata los pies, me ata las manos y me tapa la boca con cinta", detalló la denunciante en su relato.
Fue allí cuando el agresor le exigió que se quite la ropa, se siente en la cama y le ordenó que le de su teléfono celular. Según justificó el agresor, unas personas debían llevar dinero al lugar y necesitaban verla "bien" para confiar en ella.
En la entrevista que brindó con su voz distorsioanda, la víctima reveló el mecanismo de ataque del agresor y cuestionó duramente la condena que recibió en aquel momento. "Estaba desesperada y llorando. Le dije que podría ser su hija, que por qué me estaba haciendo todo esto", expresó la joven.
Según su testimonio, Barrelier tenía una pistola y una cinta adhesiva nueva en la mano. Con un cuchillo cortó la cinta para luego atarla pero, como sus pies no habían quedado bien sujetados, logró escapar.
"Salí corriendo y justo había un grupito de chicos que me ayudaron. Me dieron una remera porque yo salí en bombacha, casi desnuda", dijo. Rápidamente llamaron a la policía, ya que alertó que tenía un arma de fuego y sus pertenencias habían quedado en su vivienda. "Tenía miedo de que me hiciera algo", indicó.
Al arribar los efectivos policiales, Barrelier negó conocerla y que era mentira su denuncia. Posteriormente se realizó un allanamiento en la casa y "encontraron mis zapatillas, la calza y un buzo, pero el celular no lo encontraron. Ni el cuchillo ni la pistola encontraron".
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