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El gremio estatal inicia vigilias en ministerios y advierte que podría ocupar oficinas si se concretan cesantías.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció una serie de medidas de protesta ante la posibilidad de que el Gobierno no renueve 50.000 contratos en la Administración Pública Nacional. La organización sindical confirmó que desde este domingo iniciará vigilias en ministerios y secretarías, y advirtió que no descarta ocupar oficinas si se concretan despidos.
El conflicto se enmarca en un paro de actividades de 36 horas que comenzará el miércoles, coincidiendo con la movilización de los jubilados, y culminará el jueves con una huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT).
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, declaró que “el Gobierno actúa al margen de la Constitución y las leyes” y enfatizó que no permitirán “cesantías masivas sin justificación”. Según el dirigente, la responsabilidad del conflicto recae exclusivamente en la administración nacional.
ATE denunció que, aunque desde distintas dependencias se insinuó la posibilidad de cesantías, hasta el momento no se han emitido notificaciones formales. En experiencias previas, los despidos se comunicaron mediante telegramas y correos electrónicos en los días previos al vencimiento de los contratos.
Ante esta situación, el gremio exige la renovación automática y anual de los vínculos laborales. Aguiar advirtió sobre el impacto de posibles recortes en la prestación de servicios esenciales, argumentando que el ajuste afectaría a toda la sociedad.
Las vigilias en los ministerios buscan presionar al Gobierno para evitar una ola de despidos. ATE plantea que su forma de protesta se llevará a cabo mediante “permanencias pacíficas” dentro de los edificios estatales.
El paro de 36 horas anunciado por ATE dará inicio el miércoles 9 de abril a las 12:00 y finalizará a la medianoche del jueves. El sindicato también dejó abierta la posibilidad de adelantar medidas en caso de que se concreten despidos antes de esa fecha.
Por su parte, la CGT confirmó su tercera huelga general contra el gobierno de Javier Milei, la cual se realizará el 10 de abril. La jornada de protesta incluirá una movilización el miércoles 9 junto a los jubilados y culminará con un acto el 1 de mayo.
El nivel de adhesión de los gremios del transporte será clave para el impacto de la medida de fuerza. Mientras que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) había manifestado su apoyo, la conciliación obligatoria impuesta por el Gobierno impide su participación. Sin embargo, los sindicatos ferroviarios, como La Fraternidad y Unión Ferroviaria, sí confirmaron su adhesión a la protesta.
ATE y la CGT continúan con su postura de confrontación ante el ajuste en el Estado. Las próximas horas serán decisivas para definir el alcance del conflicto y la respuesta del Gobierno.