Habló el sindicalista que acusa a un político de ofrecerle coima: "Decía que había que generar un quilombo"
El dirigente de ATE dio detalles de la reunión en la que un exministro de Chubut le habría ofrecido dinero para que llamara a un paro en el inicio de clases.
José Severiche, conocido sindicalista de ATE-Trelew contó cómo fue la reunión donde -según denunció ante la Justicia- el exfuncionario de Chubut Gonzalo Carpintero le ofreció una coima para que llame a un paro en el comienzo de las clases, aparentemente para perjudicar al actual gobernador, Ignacio Torres.
El caso que investiga la Justicia e involucra al exministro de Coordinación del Gabinete provincial durante el gobierno del fallecido Mario Das Neves, generó un fuerte impacto en la escena política de Chubut. Tanto, que este jueves el gobierno provincial se presentó como querellante en la causa.
“Se le encendían los ojos”, dijo el sindicalista
"Se ponía colorado, se le encendían los ojos. Decía que había que generar un quilombo y que yo era la persona indicada. Que había que generar un quilombo en educación porque no tenían que empezar las clases el 23 y que tenía problema con el gobernador", detalló Severiche en una entrevista con Jornada Radio en la que describio el encuentro.
El conocido representante sindical de los estatales nacionales en Trelew recordó que durante la runiómn él se limitó a escuchar sin poder creer lo que estaba oyendo. "Yo lo único que hacía era mirarlo y escucharlo. No podía entender lo que escuchaba. Le dije que me dejara pensarlo unos días", aseguró.
El encuentro se llevó a cabo en las oficinas donde trabaja actualmente Carpintero, según detalló el denunciante. Severiche explicó que no manifestó su rechazo de manera directa durante la reunión porque no sabía qué consecuencias podría tener y porque su estado de salud —está en tratamiento de quimioterapia— le impide actuar con normalidad.
El dirigente sindical también confirmó que le habrían prometido una retribución económica por el supuesto operativo. "Encima se hacía el vivo, porque decía 'después hacemos vos y yo paritaria' y 'esto no es gratis'. Más bronca me daba. Yo me quería ir, porque si declaraba mi pensamiento no sabía qué podía pasar", señaló.
Presiones a un sindicalista
A partir de ese encuentro cara a cara -siempre según el testimonio del denunciante-, las presiones continuaron mediante el intermediario que había facilitado el contacto inicial.
"Después vino el hostigamiento. Yo le contestaba que estaba descompuesto porque no quería saber nada", contó Severiche.
Fue entonces cuando tomó la decisión de formalizar la denuncia. "Decidí ir a la Justicia. Yo nunca voy a hacer estas cuestiones. Tengo mis convicciones: aparte de ser sindicalista, soy cristiano. No me interesa hacer estas cuestiones y menos para dañar a un tercero", remarcó.
El gremialista cerró su testimonio explicando la razón principal que lo impulsó a denunciar públicamente el hecho. "No puedo permitir que esta gente quiera tomar de rehenes a los pibes", concluyó.
La investigación en Chubut
En la entrevista, Severiche confirmó que junto a su denuncia, aportó pruebas a la Justicia sobre las conversaciones que mantuvo con Carpintero a través de mensajes de celular, algo que habían adelantado medios locales, que en su momento dieron a conocer que tras la denuncia, Carpintero fue interceptado mientras se trasladaba en su automóvil desde Rawson hacia Trelew.
En esa ocasión le secuestraron el teléfono celular por orden de la jueza Mirta Moreno a partir de un pedido de Julieta Gamarra, la fiscal al frente de la Unidad Especializada en Delitos contra la Administración Pública.
También se ordenó un allanamiento de la oficina de trabajo de Carpintero ubicada en el Parque Industrial Liviano de Trelew, donde encontraron a un allegado suyo con Severiche -imágenes de cámaras de vigilancia confirmaron la presencia del sindicalista-. Allí se incautó otro teléfono, de una persona que, según la fiscal Gamarra, “funcionó como intermediario y además estuvo presente en la reunión”.
El representante de los trabajadores estatales aseguró que el contacto inicial entre él y el ex ministro provincial se habría dado -según explicó- por intermedio de una persona que ambos conocen.
Carpintero es conocido por haber sido condenado por enriquecimiento ilícito en una resonante causa en Chubut, concida como Revelación. Esta nueva acusación lo vuelve a poner en el centro de la controversia política provincial.
La queja del abogado defensor
En ese escenario, el abogado que lo representa ante la justicia, Federico Ruffa, sostuvo públicamente que la fiscal actuó sin ningún sustento jurídico que la respaldara y dijo estar sorprendido por la liviandad con la que “se afecta la libertad de las personas en Chubut”.
“Por una supuesta denuncia, detienen a una persona en la vía pública, le retiran el celular y avanzan en una pesquisa en su oficina, con lo que eso implica”, protestó.
“Yo me reúno con sindicalistas todo el tiempo -aseguró el abogado-, ¿eso es un delito?”
“O hasta incluso les digo que deberían hacer un paro en contra de la reforma laboral y hasta capaz les doy una pancarta ¿Por eso deben sacarme mi celular?”, agregó.
Casi en paralelo, Severiche contó públicamente detalles de su encuentro con Carpintero que marcarían algunas diferencias con el tipo de situaciones que el abogado de Carpintero enumeró en su queja.
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