Un incremento del 4% generó aglomeraciones de vehículos en varias provincias del país, mientras los consumidores se quejaban por la falta de información en las pizarras de precios.
El día posterior a las elecciones presidenciales se inauguró con un incremento del 4% en el precio de los combustibles en varias regiones del país, a raíz del alza de precios por parte de YPF, empresa líder en el mercado. Sin embargo, esto generó descontento entre los consumidores, ya que los nuevos costos no se mostraban en las pizarras informativas de las estaciones de servicio.
La jornada del domingo previo a este aumento fue testigo de extensas filas de vehículos en diferentes puntos de Argentina, donde las personas se apresuraban a cargar combustible. En diversas provincias se reportaron problemas de abastecimiento de gasolina.
El domingo por la tarde, se observaron largas filas de automóviles en estaciones de servicio en los barrios de Caballito, Boedo, Flores, Floresta, Almagro, Balvanera, Villa Urquiza y Colegiales, que suelen estar habitados en su mayoría por la clase media del país. Los conductores explicaron que decidieron cargar después de votar debido al temor de un posible aumento de los precios de la gasolina el día siguiente, temor que finalmente se hizo realidad.
Un conductor que optó por cargar en la estación Axion de Avenida La Plata y Juan Bautista Alberdi, en el corazón de Caballito, expresó: "Llenar el tanque me ahorra alrededor de dos mil pesos. Puede parecer poco, pero en los tiempos que corren, cada ahorro es valioso."
A tan solo una cuadra de distancia, en la estación de servicio YPF, que había sido recientemente renovada y se encontraba en Senillo y Alberdi, se formaron largas filas de automovilistas, congestionando una de las avenidas más transitadas en Caballito Sur, la zona más codiciada de ese barrio de la capital.
De cualquiera manera, persiste la incertidumbre sobre qué ocurrirá con los precios de la economía en este mes previo al balotaje. Por las dudas, la gente continúa sacándose los pesos de encima.