{# #} {# #}
Tras el cimbronazo que significó para Juntos por el Cambio el triunfo de Javier Milei en las PASO 2023, llegó el momento de barajar y dar de nuevo. Con esa intención es que Patricia Bullrich y sus principales estrategas políticos se reunieron este lunes, buscando entender qué ocurrió y, sobre todo, cómo proceder de ahora en más con la mira puesta en las generales de octubre.
La oficina de Bullrich fue el punto de encuentro, y allí comenzaron a diagramarse los próximos pasos. Lo primero fue la unificación del mensaje de la campaña ante los medios, algo que incluye organizar cómo será la relación con el larretismo. De allí se desprenderá también cualquier cambio porcentual.
Es que, en el armado de la estrategia política rumbo a los comicios generales de octubre, Bullrich deberá retener los votos de Juntos por el Cambio y además sumar más voluntades si la intención es meterse en un eventual balotaje.
Actualmente forman parte del equipo de Bullrich los dirigentes Juan Pablo Arenaza, Hernán Lombardi, Néstor Grindetti, Damián Arabia, Sebastián García de Luca y Cristian Ritondo. A ellos hay que sumar al expresidente Mauricio Macri, quien suele conversar con Bullrich más de lo que trasciende públicamente.
“¡Juntos vamos a ser un gobierno que mejore la vida de la gente! Gracias de corazón a quienes creyeron y confiaron en La Fuerza del Cambio”, continuó la exministra de Seguridad.
Por su parte, Juan Pablo Arenaza, jefe de la campaña de Bullrich, afirmó que el desafío de la coalición opositora ahora es “volver a entusiasmar a la gente” y se mostró confiado en “pintar de amarillo el mapa del país” en las elecciones de octubre, en alusión al color que identifica al PRO.
El dirigente del PRO indicó que “es fundamental estar al lado de la sociedad, Patricia recorrió el país cuatro veces y estuvo al lado de la gente y lo vamos a seguir haciendo”. Al ser consultado respecto a que el mapa político del país se había teñido de violeta, el color que identifica a La Libertad Avanza, de Javier Milei, el ganador de las PASO de ayer, Arenaza analizó: "Los mapas cambian de color, la democracia funciona así y nosotros lo vamos a pintar de amarillo en octubre”.
Bullrich dejó su domicilio a media mañana para dirigirse a la reunión con su mesa chica, con la que suele encontrarse todos los lunes. La prioridad en la agenda es ver de dónde van a salir los votos que la candidata necesita para llegar más competitiva a la primera vuelta de las generales, el 22 de octubre y luego, en un escenario de tercios como el que quedó planteado tras las PASO, meterse en el balotaje.
Cerca de la candidata creen que su discurso debe presentarse como un “cambio racional” y diferenciarse así de Milei, y como ejemplo afirman que “mientras Milei dice que va a cerrar el Banco Central, nosotros vamos a plantear que seguirá funcionando, pero con una ley que limita su capacidad de emitir moneda”.
A la hora de "pescar" votos, Bullrich también debería ensayar un acercamiento con el sector del cordobés Juan Schiaretti, que con sus casi 4 puntos y su posicionamiento antikirchnerista debería plegarse a la estrategia de la coalición opositora. Lo paradójico de la situación es que fue la misma Patricia Bullrich la que bloqueó el desembarco del cordobés en Juntos por el Cambio, lo que era impulsado por Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales.
A la hora del análisis, en el PRO respiraron, y sobre todo Mauricio Macri, al haber logrado retener la Ciudad de Buenos Aires con Jorge Macri y también analizan que los resultados en provincia de Buenos Aires -donde Grindetti le ganó la interna a Santilli por escaso margen- fueron interesantes, que aun no llegaron allí al techo y todavía pueden crecer.
En este sentido, mientras a nivel nacional la sumatoria de Larreta y Bullrich en la categoría presidencial alcanzó el 28,27% de los votos, en la provincia de Buenos Aires la cosecha de votos entre Grindetti y Santilli se elevó hasta el 32,92%, más de cuatro puntos en esa comparación.
En Juntos por el Cambio también festejaron como alentador el resultado de ayer en Santa Cruz, donde el petrolero Claudio Vidal venció al kirchnerismo y será el sucesor de Alicia Kirchner. Sin embargo, todas las fuentes consultadas de la coalición opositora coinciden en que las PASO demostraron que la sociedad no se guía a la hora de ir a las urnas por el arrastre de los dirigentes provinciales, y que hay una distinción clara en la ciudadanía entre los votos provinciales y los presidenciales.
Otra cuestión que comenzará a definir ahora el equipo de Bullrich es el rol que tendrá Larreta en la campaña, que a priori será de bajo perfil, al margen de que pueda tener algunas intervenciones puntuales.
Quién sí podría ganar protagonismo es el expresidente Mauricio Macri, quien era más cercano a Bullrich en la interna con Larreta y ahora podría mostrarse más abiertamente con la candidata del espacio.