La reforma administrativa transfirió todas las competencias de la cartera a la Jefatura de Gabinete, que también incorporó dos nuevos cargos.
El Gobierno Nacional avanzó con una nueva reforma de la estructura del Poder Ejecutivo y dispuso la eliminación del Ministerio del Interior, una de las carteras históricas de la administración nacional. Esto se da tras los cambios en el Gabinete ante la salida de Manuel Adorni.
La decisión quedó formalizada este viernes mediante el DNU 571/2026, publicado en el Boletín Oficial, que transfiere todas sus funciones a la Jefatura de Gabinete, actualmente encabezada por Diego Santilli.
La modificación implica una nueva concentración de atribuciones en el ministro coordinador, quien desde ahora tendrá bajo su responsabilidad la relación institucional con las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios, además de asumir competencias vinculadas con el régimen electoral, el Registro Nacional de las Personas (Renaper) y distintas políticas de alcance federal.
Desde Casa Rosada explicaron que la reorganización responde a criterios de gestión y busca simplificar el funcionamiento del Estado nacional. El decreto sostiene que los cambios resultaban "impostergables para la gestión de gobierno" y forman parte del proceso de reestructuración impulsado por la administración libertaria.
Con la desaparición del Ministerio del Interior, la Jefatura de Gabinete absorberá una amplia lista de responsabilidades que hasta ahora dependían de esa cartera.
Entre las principales funciones que pasarán a la órbita de Diego Santilli figura la coordinación política con los gobernadores, la articulación institucional con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios, además de la intervención en asuntos interjurisdiccionales.
El funcionario también quedará al frente del régimen electoral nacional, la relación con los partidos políticos y las políticas orientadas a la descentralización administrativa y al fortalecimiento del federalismo.
La reforma incorpora además la supervisión del Registro Nacional de las Personas (Renaper), organismo encargado de la documentación e identificación de los ciudadanos argentinos. A esas responsabilidades se suman las políticas relacionadas con las zonas de frontera, el desarrollo regional y diversos programas federales vinculados con turismo, ambiente, deporte, ciencia y tecnología, además de iniciativas destinadas a comunidades indígenas.
La decisión ya había sido anticipada públicamente por el propio presidente Javier Milei, quien explicó que la función requiere una fuerte capacidad de negociación política con los mandatarios provinciales. En ese contexto, destacó la experiencia de Santilli y sostuvo que el nuevo jefe de Gabinete posee el perfil adecuado para desempeñar ese rol.
La reorganización institucional no se limitó a la eliminación del Ministerio del Interior. El mismo paquete de reformas incorporó dos nuevas posiciones dentro de la Jefatura de Gabinete para asistir directamente a Santilli.
Se trata de los cargos de Vicejefe de Gabinete y Vicejefe de Gabinete del Interior, ambos con rango de secretario. La nueva estructura permitirá delegar funciones específicas y distribuir parte de las competencias que quedaron concentradas bajo la conducción política de la Jefatura.
Mediante el Decreto 574/2026, el Poder Ejecutivo designó como Vicejefe de Gabinete a Guillermo Ignacio Devitt, quien hasta el momento se desempeñaba como secretario de Asuntos Estratégicos.
Por otra parte, el Decreto 575/2026 nombró a Gustavo Javier Coria como Vicejefe de Gabinete del Interior. Coria ocupaba la Secretaría de Interior dentro del ministerio que dejó de existir y continuará trabajando sobre los asuntos federales, aunque ahora bajo una estructura diferente.
La creación de estos cargos apunta a sostener el funcionamiento administrativo de las áreas incorporadas y facilitar la coordinación de las nuevas responsabilidades asumidas por la Jefatura de Gabinete.
La eliminación del Ministerio del Interior también modifica la composición formal del Gabinete nacional. A partir de la entrada en vigencia del decreto, el Poder Ejecutivo queda integrado por ocho ministerios.
Las carteras que permanecen son Relaciones Exteriores, Defensa, Economía, Justicia, Seguridad Nacional, Salud, Capital Humano y Desregulación y Transformación del Estado, mientras que las funciones que desempeñaba Interior pasan a depender directamente de la Jefatura de Gabinete.
El decreto establece además que todos los compromisos administrativos, bienes, créditos presupuestarios, personal y unidades organizativas del ministerio eliminado serán transferidos a la nueva órbita hasta que el Gobierno apruebe la estructura administrativa definitiva.