Luego de reglamentado el Régimen de Inocencia Fiscal, los dólares que estaban “bajo el colchón” están empezando a canalizarse con distintas alternativas.
A un mes de la reglamentación del Régimen de Inocencia Fiscal, la gente está empezando a buscar alternativas para invertir los dólares guardados “bajo el colchón” y hay tres inversiones que son las demandadas, según varios analistas.
El movimiento comenzó a tomar fuerza a fines de febrero, cuando sociedades de bolsa y bancos privados registraron un aumento de consultas de clientes interesados en invertir los dólares que durante años permanecieron fuera del sistema. La tendencia apareció tras la implementación del Régimen de Inocencia Fiscal, que buscó facilitar la declaración voluntaria de activos no registrados.
En ese escenario, operadores del mercado señalaron que parte de esos fondos empezaron a dirigirse hacia instrumentos financieros en dólares, con perfiles de riesgo mayormente conservadores y horizontes de inversión de mediano plazo. La idea de mantener portafolios dolarizados se potenció también luego del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que proyectó para diciembre un dólar mayorista cercano a $ 1.707.
Uno de los instrumentos más sugeridos por las sociedades de bolsa son los bonos corporativos de empresas argentinas con ingresos en dólares. Estos instrumentos, conocidos como obligaciones negociables, captaron el interés de los inversores porque ofrecen cupones que en muchos casos se ubican entre 7% y 8% anual a entre cinco y diez años.
En informes de varias consultoras, algunas carteras sugeridas incluyeron títulos de compañías vinculadas al sector energético, como YPF, Vista Energy o Transportadora de Gas del Sur, que concentran buena parte de sus ingresos en proyectos vinculados a Vaca Muerta.
Analistas del mercado señalaron que la fortaleza de estas compañías en exportaciones sumado a la demanda global de energía funcionan como respaldo para los pagos en moneda dura.
Otra alternativa destacada por los analistas es la deuda soberana en dólares, especialmente en tramos de corto plazo. Informes publicados en marzo por Portfolio Personal incluyeron en sus recomendaciones a títulos como el Bonar 2038 (AE38), el Bonar 2030 (AL30) y el Global 2041 (GD41).
El atractivo de la deuda soberana está vinculado con su potencial de valorización si mejora la percepción del riesgo macroeconómico local, sostienen los analistas. Cuando los inversores internacionales consideran que un país reduce su probabilidad de incumplimiento, los precios de los bonos tienden a subir.
En ese sentido, varios estrategas del mercado explicaron que los títulos de menor duration (es decir, con vencimientos más cercanos) ofrecen un equilibrio entre riesgo moderado y rendimiento en dólares, lo que los vuelve adecuados para carteras conservadoras que buscan preservar capital sin asumir volatilidad extrema.
Un tercer grupo de instrumentos recomendados fueron los fondos comunes de inversión (FCI) en dólares, que permiten tener una cartera diversificada de activos (bonos corporativos, deuda soberana o instrumentos internacionales) administrada por gestores profesionales. En muchos casos, el monto mínimo de entrada es relativamente bajo en comparación con la compra directa de títulos, lo que facilita la participación de inversores minoristas.
Según datos del mercado financiero argentino, varios fondos corporativos en dólares ampliaron sus activos bajo administración durante el primer trimestre, impulsados por el ingreso de nuevos inversores que buscaban exposición a moneda dura sin tener que seleccionar individualmente cada activo.