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Cuál es la manera de pedir esta ayuda y qué requisitos se deben cumplir para poder acceder a ella. Se trata de un subsidio revisable.
La incapacidad permanente es esa prestación económica que, en su modalidad contributiva, otorga la Seguridad Social con el fin de mitigar la pérdida de rentas de una persona cuando está afectada por una enfermedad o a causa de un accidente.
Esta se concede en el caso de que el trabajador vea reducida o anulada por completo su capacidad laboral de forma presumiblemente definitiva, esta puede ser de varios grados: parcial, total, absoluta y gran invalidez. Esta ayuda se tramita en la dirección provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) donde tenga el domicilio el interesado. El inicio del procedimiento puede ser provocado por la Mutua o por el propio INSS que, normalmente, parte desde una situación de baja médica o incapacidad; o por el propio trabajador si este está de baja médica o no, no obstante, debe estar en situación de alta o asimilada el alta.
La cuantía de las pensiones por incapacidad permanente se establece según la base reguladora de cada trabajador y el grado de incapacidad que una junta médica le haya reconocido. Este subsidio es revisable, lo que significa que periódicamente se evalúa la condición del beneficiario para determinar si ha mejorado o empeorado su estado. La Seguridad Social realiza estos exámenes cada dos años, que pueden dar como resultado un ajuste de la ayuda o su cese.
No existe un listado oficial de enfermedades que causan incapacidad permanente en cualquiera de sus grados. Sin embargo, sí hay una serie de patologías que comúnmente se reconocen -tanto por vía administrativa como judicial- como afecciones que pueden dar origen a una incapacidad laboral.
No obstante, la incapacidad no se concede por la enfermedad en sí misma, debido a que no afecta por igual a todas las personas, sino por cómo esa patología limita a un trabajador. Una misma afección puede ser incapacitante para una persona, pero no para otra o de desencadenar un grado diferente de invalidez. En la tabla de padecimientos para incapacidad permanente se pueden encontrar diferentes dolencias dentro de distintas especialidades: cardiología, traumatología, psiquiatría, neurología o reumatología.