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Todo empezó con una denuncia y terminó con una prohibición total de los productos. La empresa ni siquiera estaba registrada.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición total de una marca de detergente, tras una denuncia que alertó sobre las quemaduras que habían provocado.
El caso se conoció luego de que un consumidor reportara haber sufrido quemaduras en las manos tras utilizar un detergente etiquetado como “Detergente Eco. 5 lts. Química Spegazzini”.
El denunciante aportó pruebas concretas: una imagen del envase y la factura de compra. Ese material permitió a las autoridades identificar la empresa responsable y su ubicación en la localidad bonaerense de Carlos Spegazzini.
Las investigaciones revelaron que la firma no posee ningún tipo de habilitación para elaborar productos domisanitarios. Tampoco figura en los registros oficiales de la ANMAT ni en la base de datos de la autoridad sanitaria de la provincia de Buenos Aires. Ante este panorama, y sin respuesta de la empresa a los requerimientos formales, el organismo decidió intervenir con firmeza.
A través de la disposición 5354/2025, publicada en el Boletín Oficial, la ANMAT instruyó un sumario sanitario contra “Química Spegazzini” y ordenó la prohibición de elaborar, distribuir, vender y publicitar cualquier producto bajo esa marca. La medida incluye todos los canales de comercialización: locales físicos, redes sociales, sitios web y plataformas de comercio electrónico.
El alcance de la prohibición es absoluto. Abarca todos los lotes, presentaciones y fechas de vencimiento, tanto del producto implicado en la denuncia como del resto de los artículos comercializados por la empresa.
El organismo instó a la población a no adquirir ni utilizar estos productos de limpieza, ya que se desconoce su composición, sus procesos de fabricación y los efectos que podrían generar en quienes los manipulen. En otras palabras, se considera que su uso representa un peligro potencial para la salud.
La ANMAT emitió además una advertencia sanitaria que refuerza la necesidad de utilizar únicamente productos aprobados y debidamente registrados. El caso de “Química Spegazzini” pone en evidencia la importancia de verificar el origen y la legitimidad de los artículos que se compran, especialmente cuando se trata de sustancias químicas que entran en contacto directo con la piel o los alimentos.
En situaciones similares, el organismo recomienda revisar el rótulo del producto, asegurarse de que cuente con número de lote, fecha de vencimiento y datos del fabricante, y consultar en su sitio web si se encuentra autorizado. También ofrece canales para realizar denuncias ante la detección de productos dudosos o que generen efectos adversos.