El hombre está acusado de haber abusado de una familiar en su departamento. También lo vinculan con el crimen de una joven hallada sin vida en su vivienda.
El expolicía Horacio Grasso, quien cumple una condena bajo la modalidad de prisión domiciliaria, será llevado a juicio acusado de haber cometido un abuso sexual contra una mujer de su entorno familiar. La denuncia se suma a un extenso historial judicial que incluye homicidios y otros delitos graves.
Según informó el abogado querellante Carlos Nayi en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el hecho habría ocurrido en el mismo departamento donde Grasso cumple una pena de 27 años de prisión. El letrado describió al acusado como “la rapiña sexual más despiadada” y señaló que el presunto abuso se habría concretado en ese lugar.
De acuerdo a la investigación, la mujer no residía en la vivienda ubicada en calle Buenos Aires 315, sino que vivía en otro barrio. Nayi explicó que la víctima habría sido “seducida” por el imputado mediante una maniobra de manipulación.
El abogado sostuvo que Grasso “cooptó” a la mujer a través de su pareja de entonces, quien mantenía una relación con una abogada de Córdoba. “A través de la letrada llegó a esta familiar, hasta que logró que ella arribe al departamento”, detalló.
En ese sentido, indicó que el acusado habría construido una imagen de confianza durante varios meses: “Desde marzo se montó y cubrió con un disfraz de ser una buena persona, se victimizó y finalmente en agosto de ese año, la rapiña sexual más despiadada llevó adelante su acto”, afirmó.
Grasso ya contaba con antecedentes penales desde 2006, cuando fue vinculado al homicidio de Facundo Novillo, un niño de seis años que murió al quedar en medio de un tiroteo entre bandas narco.
Tras ese hecho, el expolicía fue detenido en 2007. Sin embargo, posteriormente obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria al alegar problemas de salud, pese a que acumulaba al menos 190 alertas por incumplimientos de las condiciones de detención.
Durante ese período, también fue señalado como el principal responsable de la muerte de Milagros Basto, una joven de 22 años que fue hallada sin vida dentro de un ropero en el mismo departamento donde el acusado cumplía su condena. Según la acusación, la víctima además habría sido secuestrada y abusada.
Con este nuevo proceso judicial en marcha, la situación de Grasso vuelve a quedar bajo la lupa, en un contexto marcado por reiteradas denuncias y cuestionamientos sobre el control de su detención domiciliaria.