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Durante el sexto mes del año la Formación de Activos Externos (FAE) llegó a u$s 4.000 millones. La mitad se lo llevaron en efectivo.
La demanda de dólares de parte del público se va a mantener alta por lo menos hasta las elecciones, anticipan los analistas, hecho que va a mantener en tensión el precio del dólar que ya se ubica cómodamente en la zona de los $1.300. Para tener en cuenta la dimensión de las compras de las personas, de acuerdo con datos del Banco Central, en junio se vendieron u$s2.000 millones en billetes.
“La dolarización de carteras del sector privado se mantuvo en aumento, totalizando u$s4.051 millones en junio, el valor más alto desde octubre de 2019. La mayoría respondió a compras netas de billetes y divisas de personas humanas (u$s4.328 millones), donde los billetes explicaron la mitad (u$s2.020 millones)”, señaló la consultora LCG en un reporte sobre el mercado de cambios.
El mismo plantea que en junio la cantidad de dólares que generó el comercio internacional alcanzó para atender la demanda del mercado local, todavía con el Tesoro nacional fuera del mercado, sin comprar para las reservas.
LCG indicó que “la mejora del saldo comercial de mercancías (el más alto en 12 meses) se explicó por el marcado salto de los ingresos por exportaciones para aprovechar el último mes de baja temporal de retenciones al superaro los u$s9.100 millones, una suma solo inferior al monto ingresado en septiembre 2022 con la implementación del primer Dólar Soja”.
“En paralelo, las importaciones demandaron pagos por u$s5.400 millones, una suma que se mantiene en línea con los meses anteriores”, explica el trabajo.
Es de recordar que durante la mayor parte de junio el valor del tipo de cambio se mantuvo en la zona de los u$s1.200 y luego comenzó a experimentar una suba desde el momento en el que el gobierno decidió sacar del mercado las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) que eran los instrumentos para manejar la liquidez diaria de los bancos. El retiro de ese instrumento, para obligar a los bancos a manejar de manera más precisa la administración de sus pesos, generó mayor volatilidad que se tradujo en una suba del dólar. En julio, además de ello, empezó a disminuir la oferta de dólares del campo, lo cual marcó la tendencia alcista.
“Sabemos que los datos del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) de julio mostrarán el impacto de compras en bloque por u$s700 millones que realizó el Tesoro, el pago de Bonares y Globales por u$s4.400 millones y un ingreso del agro todavía importante debido a las últimas liquidaciones de divisas incentivada por la reducción temporal de las retenciones”, señala LCG.
La consultora sostiene que en julio “la demanda de dólares por parte del sector privado se mantuvo elevada, los mismos que por turismo”. “Para adelante menores fuentes de oferta (por cuestiones estacionales que difícilmente puedan ser compensadas por la reciente baja de retenciones), en paralelo con una demanda probablemente en alza por la usual dolarización pre elecciones hacen pensar que los ruidos en el mercado de cambio podrían ir en ascenso”, anticipa LCG.
En ese sentido, LCG plantea que el anuncio rimbombante del gobierno para que las personas saquen sus dólares en negro y los integren al mercado regular ha sido un fracaso. “Por ahora la oferta de los dólares del colchón, sin los cambios plasmados en leyes, no luce relevante”, dice el estudio.
La economista Julia Strada, directora del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y diputada nacional advirtió que lo que se denomina “Formación de Aativos Exterior” pero que se conoce como “fuga de capitales” alcanzó los u$s4000 millones. “Solamente en tres meses acumula una salida de u$s9.287 millones.