El menor tenía un año y medio y perdió la vida este jueves por la tarde en la zona sur de Rosario.
Un trágico hecho enlutó a la comunidad de Rosario cuando este jueves por la tarde, un bebé de tan solo un año y medio fue asesinado durante un ataque a tiros contra una barbería ubicada en la zona sur. Hasta el momento, hay cuatro detenidos.
El ataque se habría producido luego de una discusión entre dos clientes dentro del local ubicado en calle Melincué al 6100. Tras el altercado, uno de ellos se retiró del lugar, pero regresó minutos después armado y abrió fuego contra la barbería.
El bebé, cuyo nombre era Gian, recibió un disparo mortal mientras estaba en los brazos de Valentín, su padre. El niño había nacido el 13 de agosto de 2024 y, tras ser herido, fue trasladado de urgencia al hospital Roque Sáenz Peña. Lamentablemente, ingresó a las instalaciones del centro de salud sin vida.
Con dolor, el joven papá contó que tenía al menor en brazos cuando ocurrió el fatal desenlace. “La bala le dio en el corazón y se nos fue”, declaró.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, las autoridades policiales señalaron que la barbería funcionaba en la cochera del local y fue allí donde, por causas que se tratan de establecer, se produjo una balacera luego de una discusión entre dos adultos. Una de las personas se retiró del lugar y regresó acompañada de un motociclista que descendió del vehículo y disparó contra el inmueble.
La principal hipótesis apunta a un altercado entre un conocido del tío segundo del bebé (primo del padre) de nombre Ismael, quien confrontó con los imputados. En su relato, Valentin indicó que el hombre no estaba allí para realizarse un corte de pelo, sino con el fin de “acompañar a mi primo”, que sí estaba en la silla del salón.
Fue ahí cuando comenzó el conflicto: “El otro pasó en la moto con su novia y él le gritó algo. Ya habían discutido antes, en un semáforo, pero después no pasó nada”, indicó el padre del menor fallecido. “Se pelearon acá dos contra uno y se fueron”, añadió. “Rompieron la chata con una manopla y cuando se iban, Ismael le tiró una botella que rompió el parabrisas del Corsa gris”, continuó.
A los pocos minutos, los agresores regresaron con compañía extra; mientras tanto, Valentín se encontraba con su pequeño hijo en brazos. “Todos los días estaba con Gian”, por lo que, en cuanto vio la pistola y escuchó disparos, corrió hacia adentro del lugar, mientras esperaba que su bebé estuviera sano.
En su duro relato, Valentin contó detalles de los últimos momentos antes del triste final del Gian. “Sentí que una bala me rozó” y señaló: “Cuando quise cubrirlo para abrazarlo a Gian, ya era tarde, me vi las manos llenas de sangre”
“Lo llevé yo en brazos. En ningún momento lo solté. Fuimos al hospital, pero ya se me había ido en mis brazos”, continuó.
Tras la balacera, un gendarme que vive en la zona intervino para reducir al sospechoso hasta la llegada de efectivos del Comando Radioeléctrico. El acusado fue identificado como Kevin Mario Antonio P., de 25 años, según informó Infobae.
Al momento de su arresto, los agentes le secuestraron un revólver calibre 32 que sería el arma utilizada en el ataque. Luego fue trasladado a la Comisaría 15ª de la Policía de Santa Fe, donde quedó a disposición de la Justicia.
Este viernes, la investigación sumó tres detenciones. Los nuevos implicados tienen 21, 43 y 50 años. Todos serán imputados por homicidio agravado.
Durante los operativos policiales, los investigadores secuestraron un Chevrolet Corsa, vehículo que coincide con el que habría sido utilizado durante el episodio armado. En el procedimiento también se incautaron tres teléfonos celulares, una pistola calibre 11.25 sin cargador, municiones y un ladrillo de cocaína junto con restos del mismo estupefaciente.
Además, los agentes encontraron prendas de vestir que podrían haber sido utilizadas por los atacantes al momento de la balacera.
Según reconstruyeron los investigadores, la pista que condujo a los sospechosos surgió a partir de declaraciones de familiares del bebé y del análisis de cámaras de seguridad de la zona. Los registros permitieron ubicar una vivienda vinculada a los presuntos responsables.
Cuando los efectivos llegaron al domicilio, situado en la calle Escalante al 6300, uno de los sospechosos intentó escapar hacia casas vecinas, pero fue interceptado y detenido a pocos metros.