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Además, el dólar oficial también sufrió una modificación y la brecha cambiaria ya superó el 50% entre el mercado oficial y el paralelo.
Pese a haber tenido un comienzo sin movimientos respecto al último cierre, la cotización del dólar blue aumentó 15 pesos pasado el mediodía y cerró la jornada del lunes a $1.185 para la compra y $1.235 para la venta, nuevamente cerca del máximo histórico nominal de $1240.
De esta forma subió un 1,23% en el día y en enero acumula una suba del 20,5%, lo que equivale a $210. En cuanto a la brecha cambiaria del dólar mayorista, se encuentra en el 50,35%.
En tanto, las cotizaciones financieras se mantuvieron estables durante la rueda, registrando una leve baja en el MEP.
El dólar MEP cerró a $1238,03, lo que marcó una baja del 1% cediendo 13 pesos en el día. El contado con liqui, se mantuvo en línea también de la cotización del último viernes en $1308,31, dos pesos sobre el último cierre.
Las brechas cambiarias quedan ubicadas en el 50,72% para el MEP respecto del mayorista y en el 59,28% para el contado con liqui en referencia al mismo indicador.
Tras el ajuste diario, el dólar mayorista pasó a $821,40, mientras en el Banco Nación es de $840,75 y en el resto de los bancos se ubica en $868,15. Mientras que el precio del dólar para gastos en moneda externa con tarjeta es de $ 1.345,20.
El Banco Central continúa con la compra de dólares y este lunes adquirió 133 millones de dólares y encadena así 28 jornadas consecutivas comprando divisas, por lo que lleva acumulado compras por US$2.200 millones y desde el cambio de gobierno esa cifra asciende a US$5.200 millones.
Las reservas cerraron el día en US$24.487 millones.
“Se continúa monitoreando la evolución del saldo comprador del BCRA, dado que se teme que el gradual regreso de los importadores pueda ir erosionándolo en momentos en los que resulta crucial continuar recuperando reservas, a la espera de las liquidaciones de la cosecha gruesa en unos meses. Ello se debe a que la ¨brecha¨ se ha ampliado rápidamente hasta el ~60%, un nivel que se considera clave dado que una sustancial evolución alcista no solo afectaría los ánimos, sino también potenciaría las distorsiones, por lo cual resultaría importante que se incline por intercalar ordenadamente un respiro. En caso de no hacerlo pronto, las medidas de urgencia podrían registrar cambios, ya sea - entre otros - en el ritmo del ¨crawling-peg¨ de solo el 2% mensual y/o las tasas reales muy negativas”, analizó el economista Gustavo Ber.