La mujer permanece internada en estado crítico. Su hijo también tuvo que ser operado. Su esposo contó el calvario que viven hace más de dos meses.
Como cada verano, Alejandro Criado, vicedirector de dos escuelas, emprendió el viaje tras finalizar el ciclo lectivo junto a Carla y Nahuel. Salieron desde Ezeiza hacia su casa en Misiones y luego continuaron rumbo a Brasil para descansar, pero el recorrido se vio interrumpido por un brutal choque: una camioneta se cruzó en la ruta e impactaron de frente. En ese momento comenzó la pesadilla.
La situación se volvió crítica para la familia en Brasil. Carla sigue internada y lanzaron una colecta para poder afrontar los gastos médicos y concretar el regreso a la Argentina.
“Me la dieron por muerta tres veces”, expresó Alejandro al referirse al cuadro más grave de su esposa, que permaneció varias semanas en terapia intensiva tras el accidente en Lages, Santa Catarina.
El choque ocurrió el pasado 8 de enero, cuando el auto Fiat Palio en el que viajaban impactó de frente contra una camioneta en una ruta de montaña, a unos 120 kilómetros de su destino final, Florianópolis.
“Era de noche, había neblina y lloviznaba. La ruta 282 es extremadamente peligrosa. En una curva, no llegué a ver que del otro lado venía una camioneta en contramano, en plena maniobra de sobrepaso. Quedamos de frente y no tuve escapatoria: de un lado tenía un camión y del otro, el barranco”, reconstruyó.
Luego del brutal impacto, ninguno de los tres perdió el conocimiento. “Había casi mil metros de barranco: el auto giró y quedó sostenido por dos ramas. Fue un milagro, si caíamos no la contábamos”, recordó.
Alejandro, que sufrió la fractura de dos costillas, logró salir del Palio y asistir a su familia. Su esposa, Carla, fue trasladada en ambulancia y su hijo Nahuel, de 18 años, derivado a otro centro de salud. El conductor de la camioneta, en cambio, salió prácticamente ileso.
“El choque fue muy fuerte, pero en su vehículo pegó del lado del acompañante, donde no viajaba nadie. En el nuestro impactó del lado donde iban mi esposa y mi hijo”, explicó.
En un primer momento, el cuadro de Carla no parecía grave: tenía una fractura en un brazo y dolores propios del golpe. Sin embargo, días después su estado se deterioró. “No le habían revisado bien el abdomen. Empezó con dolores y cuando volvieron a internarla descubrieron que tenía el intestino perforado”, contó.
A partir de ahí, la situación se volvió crítica. Fue sometida a varias cirugías de urgencia y permaneció durante semanas en terapia intensiva. Los médicos debieron extirparle gran parte del intestino, lo que derivó en complicaciones posteriores. “Le dejaron apenas unos centímetros y después tuvo infecciones. Estuvo más de 50 días en terapia y varias veces volvió a entrar”, detalló.
Actualmente, Carla se encuentra fuera de terapia intensiva y comenzó a mostrar signos de recuperación, aunque sigue en un estado delicado. Nahuel, por su parte, también fue operado por una perforación intestinal y evoluciona favorablemente, aunque deberá someterse a una nueva intervención cuando regrese a la Argentina.
Durante todo este tiempo, Alejandro permaneció en Brasil acompañando a su esposa y a su hijo, mientras familiares viajaron para asistirlos. “Estuve mucho tiempo solo. Después vinieron mi hermano y mi suegra a darme una mano”, relató.
Según explicó, la atención médica fue cubierta por el sistema público brasileño, pero los gastos diarios se acumularon rápidamente. “Entre alquiler, comida, traslados, medicamentos, pañales y otros insumos, gasté entre 8 y 9 millones de pesos. Todo lo fui sosteniendo con ayuda de conocidos”, señaló.
La familia ahora intenta concretar el regreso al país para que Carla continúe su tratamiento. La repatriación está en proceso y podría realizarse con acompañamiento médico en un vuelo comercial, pero todavía restan definiciones administrativas y de cobertura.
“El momento para viajar es ahora, porque está estable dentro de su cuadro. Necesitamos que tenga una cama disponible en la Argentina y que se autoricen los traslados”, explicó Alejandro. Incluso, advirtió que su esposa podría necesitar en el futuro un trasplante de intestino si no logra evolucionar favorablemente.
Mientras avanzan las gestiones, la familia mantiene una colecta para poder afrontar los gastos acumulados y lo que resta del proceso mientras siguen en Brasil. “Todo esto lo pude sostener gracias a la ayuda de la gente. Hoy seguimos necesitando colaboración para poder salir adelante”, expresó.
Quienes quieran ayudar pueden hacerlo a través del alias alpaca.musica.cabeza, a nombre de Alejandro Javier Criado. “Lo único que quiero es volver a la Argentina y que mi esposa se recupere”, sostuvo Alejandro.