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Los factores meteorológicos suelen ser motivo de demoras, cancelaciones o desvíos de rutas a la hora de viajar en avión. Tal así ocurrió el pasado lunes cuando un vuelo que partió desde Salta hacia Tucumán tuvo que sufrir un desvío por intensa niebla.
“¡Aterrizá, hermano! ¡Si se ve!”, fue la queja de un pasajero que llegó a golpear la puerta del piloto. Toda la escandalosa situación quedó grabada por la cámara de uno de los presentes.
Y es que los bancos de niebla generan poca visibilidad y hace que los vuelos atraviesen modificaciones a modo de precaución. La decisión, tomada en un viaje de la low cost Flybondi, no le cayó para nada bien a uno de los pasajeros.
“No me podés hacer ir a Córdoba, dejame en Salta, dejame en Santiago”, protestó el hombre. Antes se manifestó cansado de las explicaciones de la auxiliar de a bordo. En una clara contraria hacia la decisión, salió en busca del capitán a pedirle que aterrice: "Saben todas las cosas que tengo que hacer yo mañana, hermano", justificó.
El piloto no demoró en contestar y, a través del altoparlante, informó: “Estimados, les habla el capitán. Le pido al que golpeó la puerta comportamiento”. “Nos va a estar esperando, si sigue sin cambiar su postura, la policía en Córdoba. Así que les pido comportamiento, estamos trabajando por la seguridad, así que les pido comportamiento”, subrayó el capitán.
“El vuelo FO 5222 del día lunes 26 de junio con destino a Tucumán no pudo aterrizar por las condiciones meteorológicas en el aeropuerto de destino. Se avisó a los pasajeros de la situación y se les informó que desviaría al Aeropuerto de Córdoba”, precisaron desde la aerolínea, según indica el diario La Nación.
E indicaron: “Frente a esta situación, un pasajero se alteró y mostró una conducta inapropiada en pleno vuelo ante la tripulación. Ante esto el comandante por altavoz le indicó que vuelva a su asiento en forma inmediata. El vuelo aterrizó en Córdoba y se procedió a desembarcar al pasajero que se consideró disruptivo por su conducta, y se puso a disposición de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) de dicha ciudad”.
Una vez que el avión aterrizó, personal policial hizo descender al hombre de los reproches, mientras que el resto de los pasajeros se quedó en sus asientos.