Pablo Martín Freijoo es hijo de una de las mujeres que le prestó dinero al jefe de Gabinete. Durante una hora, respondió las preguntas del fiscal Pollicita.
|Este miércoles se concretó la declaración de Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas que le vendió un departamento en el barrio porteño de Caballito al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Ante el fiscal Germán Pollicita, el hombre respondió durante una hora las preguntas que le realizaron. Según reveló ante la Justicia, acordó con el funcionario un pago adicional de 65.000 dólares, por fuera de la escritura, para no perder dinero en la compra venta.
El fiscal Pollicita busca determinar el origen de los fondos utilizados en las operaciones inmobiliarias, en un expediente que ya suma varias audiencias en los próximos días. Así lo indicaron fuentes que escucharon hoy la declaración de Feijoo en la causa que investiga al jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito.
En su declaración, el testigo comenzó aclarando que conoce al jefe de Gabinete y vocero presidencial porque sus hijos van justos al colegio. Desde Infobae revelaron que uno de los ejes de su declaración estuvo centrado en las refacciones en el departamento de la calle Miró al 500 antes de pasar a manos de Adorni.
Cabe recordar que el exfutbolista Hugo Morales era dueño de la propiedad y se la vendió en mayo de 2025 a las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes pagaron 200.000 dólares en partes iguales.
Pablo Feijoo, hijo de Viegas, fue quien señó el departamento en la inmobiliaria, negoció el valor del mismo con Morales y, luego, lo puso a la venta para sacarle una diferencia. Fue en este momento que Adorni lo contacta y, tras ver el inmueble, el empresario le pidió 300.000 dólares.
Su idea inicial era vender la propiedad a 345.000 dólares, en línea con lo que declararon el lunes la martillera Natalia Rucci y su esposo Marcelo Trimarchi.
Una de las preguntas del fiscal estuvo relacionada a por qué terminó vendiendo a un precio menor. Según respondió, el inmueble tenía muchos problemas a resolver y que debió hacer refacciones que tuvieron un costo total de US$65.000, los cuales todavía no fueron devueltos.
En el Registro de la Propiedad Inmueble consta que cada jubilada se convirtió en acreedora del 50% de un crédito hipotecario de 200.000 dólares con el que se concretó la operación. De esta compraventa, el jefe de Gabinete sólo pagó 30.000.
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