Las lluvias intensas y el agua estancada elevan los riesgos. La advertencia de los especialistas ante la posibilidad de que este fenómeno siga en aumento.
El Niño golpea con fuerza en Argentina. Ha provocado lluvias récord, inundaciones, desbordes de ríos y campos completamente tapados por el agua. El fenómeno climático va tomando más fuerza y advierten que las condiciones podrían continuar hasta marzo del 2027. En este contexto, alertan por una enfermedad que podría avanzar en las zonas afectadas.
La llegada de este fenómeno, que podría intensificar aún más las lluvias, plantea nuevos desafíos sanitarios ante la acumulación de agua en las áreas anegadas de cara a los próximos meses.
En provincias como Entre Ríos y Corrientes, los episodios de inundación volvieron a poner en primer plano los riesgos que enfrentan las poblaciones expuestas al agua estancada y a posibles fuentes de contaminación. El Niño intenso podría favorecer períodos de precipitaciones abundantes y condiciones propicias para la proliferación de mosquitos y otros agentes infecciosos.
En este contexto, las inundaciones que afectan a distintas zonas del Litoral reavivaron la preocupación por el avance de enfermedades como el dengue, que ya registra seis casos confirmados desde el inicio de la temporada 2026-2027, la leptospirosis y las infecciones diarreicas.
Según fuentes del Gobierno, existe preocupación por la posibilidad de nuevos brotes durante el verano, luego de que la Argentina atravesara en 2024 el mayor brote de dengue de su historia.
Los especialistas también advierten sobre otros riesgos asociados a las inundaciones, como la leptospirosis, las enfermedades diarreicas y la rabia, por lo que recomiendan extremar las medidas de prevención en los hogares.
Un estudio publicado en The Lancet Planetary Health analizó datos de 18.853.343 casos de dengue en 1.237 localidades de 21 países entre 2000 y 2019. Sus autores determinaron que, por cada desviación estándar (una medida estadística que indica qué tanto se aparta un valor del promedio) en la intensidad de El Niño del Pacífico Oriental, el riesgo de casos de dengue aumentó un 23,70%.
El mismo trabajo calculó que el cambio climático provocado por la actividad humana explicó el 48,64% del incremento de casos atribuibles a El Niño. En cifras absolutas, eso equivale a 403.197 casos adicionales de dengue en las localidades estudiadas.
El mecanismo es el siguiente: el calentamiento global eleva la temperatura media del océano y de la atmósfera, lo que intensifica las anomalías climáticas que El Niño ya produce por sí solo, que son olas de calor más prolongadas, lluvias más extremas, mayor humedad ambiental.
Producto del aumento de la temperatura y las lluvias que hacen que haya mayor acumulación de agua, pero no solo en los recipientes hogareños, sino en la naturaleza, en las copas de las hojas. Mayor cantidad de agua, mayor cantidad de, de calor, mayor probabilidad de reproducción de vector. Mientras más vector, más probabilidad de infección.
Por su parte, un estudio publicado en Nature Communications incorporó datos de 57 países de América y Asia entre 1980 y 2024, y estableció que el 63% de la variación interanual en los casos de dengue puede atribuirse a las fluctuaciones del fenómeno ENSO, sigla en inglés de El Niño-Oscilación del Sur, el sistema climático que alterna fases cálidas (El Niño) y frías (La Niña) en el Pacífico tropical.
Otro de los riesgos sanitarios de las inundaciones es el aumento de las enfermedades diarreicas, debido a la presencia de parásitos y materia fecal en aguas servidas que pueden contaminar el entorno. También puede agravarse la situación de la leptospirosis, una infección transmitida por bacterias presentes en la orina de animales infectados, como roedores y otros mamíferos domésticos.
Los animales eliminan las bacterias a través de su orina e ingresan en el cuerpo humano a través de la piel y las mucosas. El agua obliga a las ratas a cambiar de habitat y entran en contacto con humanos.
Si bien la rabia se transmite a través de gatos y perros no vacunados, los murciélagos hematófago son otra vía de contagio. "Si no hay vacunación de perros y gatos el riego aumenta, pero los murciélagos son reservorios de rabia, no es como los perros que se mueren a los 10 días de contagiados", le explicó un prestigioso infectólogo a LPO.
Las inundaciones hacen que algunos murciélagos deban cambiar de hábitat y entren en contacto con humanos.
El Ministerio de Salud de la Nación confirmó dos nuevos casos de dengue en Argentina, correspondientes a la semana epidemiológica 40, y elevó a seis el total de contagios registrados desde el inicio de la temporada 2026-2027.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, todos los casos confirmados fueron importados y otros nueve pacientes sin antecedentes de viaje permanecían bajo investigación.
Los nuevos contagios correspondieron a una persona residente en Santa Fe, que había viajado a Perú, y a otra de Santa Cruz, con antecedente de viaje a Costa Rica. Ambos fueron incorporados a los registros oficiales de vigilancia epidemiológica.
El informe sanitario señala que la temporada comenzó con una cantidad reducida de casos confirmados, sin diferencias significativas respecto del mismo período del ciclo anterior y con cifras considerablemente inferiores a las registradas durante los años de mayor circulación del virus.
La principal medida de prevención consiste en impedir que el mosquito encuentre lugares donde reproducirse. Para eso, el Ministerio de Salud recomienda revisar periódicamente los espacios interiores y exteriores de las viviendas, en especial después de las lluvias.
Entre las acciones más importantes se encuentran: