El brutal hecho se conoció ante el desesperado pedido de un nene de 10 años, que salió a la calle en plena madrugada.
Una mujer de 34 años fue encontrada muerta con un disparo en la cabeza en el interior de una vivienda, y los investigadores trabajan para tratar de saber qué fue lo que sucedió. En el mismo lugar estaba su pareja sin vida.
El dramático episodio ocurrió durante la madrugada de este domingo en una casa ubicada sobre la calle Venezuela al 10400, en el barrio Nuevo Horizonte, al norte de la capital santafesina.
La secuencia salió a la luz gracias al desesperado pedido de ayuda del hijo de la víctima, un niño que acudió a una vecina para contarle lo que acababa de suceder. El principal sospechoso es su pareja, que también apareció sin vida en el lugar con una herida de arma de fuego.
La intervención policial comenzó alrededor de las 2.55 de la madrugada, cuando una denuncia alertó sobre una situación de violencia en una vivienda del barrio Nuevo Horizonte.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, una vecina les explicó que había sido advertida por un menor de edad. El niño, visiblemente alterado, le manifestó que su madre había recibido un disparo efectuado por su padre.
Con esa información, los policías ingresaron a la propiedad y encontraron una escena estremecedora. Dentro de la casa yacían un hombre y una mujer tendidos sobre el suelo. Ambos presentaban heridas de arma de fuego en la cabeza.
Pocos minutos después arribó una ambulancia y el personal médico confirmó que las dos personas habían fallecido. Las víctimas fueron identificadas como Yanel Muga y Jonathan Vázquez, quienes mantenían una relación de pareja.
Según el testimonio de la vecina, el hijo de la pareja, de 10 años, salió corriendo junto con un primo de 9 luego de haber escuchado el primer disparo y pidió ayuda en su domicilio. El chico dijo que su madre había sido baleada por su papá.
El hallazgo de una pistola dentro de la vivienda se convirtió en una de las piezas centrales de la investigación. El arma fue secuestrada para ser sometida a distintos análisis balísticos y periciales.
Desde el comienzo de la investigación, los especialistas orientaron el expediente hacia un posible femicidio seguido de suicidio. Los primeros elementos reunidos por los investigadores permitieron reconstruir un escenario compatible con esa hipótesis, aunque todavía restan pruebas fundamentales para confirmarla de manera definitiva.
La presencia de ambas víctimas dentro de la vivienda, las lesiones registradas y las circunstancias relatadas por testigos forman parte del material que analiza la Fiscalía.
La investigación también busca establecer si existían antecedentes de violencia dentro de la pareja y si hubo episodios previos que puedan aportar contexto al caso.
En el lugar trabajaron especialistas de la Brigada de Femicidios y peritos de la Agencia de Investigación Criminal, que realizaron las primeras tareas técnicas sobre la escena.
Los expertos relevaron rastros, fotografiaron el inmueble y secuestraron distintos elementos que serán incorporados a la causa.
Uno de los puntos centrales será el resultado de las autopsias, ya que permitirán determinar aspectos clave como la trayectoria de los disparos, la distancia desde la que fueron efectuados y otros datos necesarios para reconstruir la secuencia. También se aguardan los informes balísticos sobre la pistola hallada en la vivienda ubicada en Santa Fe.