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La víctima tenía 37 años, los delincuentes la dejaron tirada en la calle y se llevaron el vehículo. Ocurrió en la localidad bonaerense de La Matanza.
La inseguridad nuestra de cada día se cobró una nueva víctima este fin de semana en la localidad bonaerense La Matanza, donde delincuentes perpetraron un escalofriante asesinato a sangre fría. Una enfermera fue asesinada este sábado de un disparo en la cabeza en la puerta de su casa.
La víctima, tenía 37 años, fue abordada por dos delincuentes que le robaron el auto, el que abandonaron a las pocas cuadras después de un choque, no sin antes dejarla tirada inconsciente en la calle.
Una cámara de vigilancia registró el momento en que los ladrones cruzan la calle Olivieri en la esquina con Luis Vernet, y parecen divisar a pocos metros a Eliana Vanesa Gómez, quien trabajaba en el hospital Churruca Visca de la Ciudad de Buenos Aires.
La mujer, al parecer, intentó trabar las puertas de su Fiat Argo color rojo al ser abordada a plena luz del día y eso enfureció a los delincuentes, que le dispararon a quemarropa en el parietal izquierdo. Luego, la sacaron del vehículo, la dejaron sobre el asfalto y emprendieron la huida.
Gómez fue trasladada a un hospital cercano, donde poco después confirmaron su muerte.
Los ladrones, mientras tanto, protagonizaron un choque a poco más de 20 cuadras del lugar del robo y dejaron el auto abandonado.
La investigación del caso quedó en manos del fiscal Adrián Carlos Arribas, responsable de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza, mientras que personal policial de la comisaría local y de la DDI de ese partido bonaerense trabajaba para capturar a los delincuentes, con ayuda de la Policía Federal.
Estefanía, una amiga de Gómez, habló con Crónica TV y recordó a la víctima. “Era una persona que en lo que te podía ayudar, te ayudaba. Es más, siempre se enfocaba en que los demás estudiemos. Una buena persona, no hay palabras para nada”, esbozó.
Por su parte, una vecina lamentó lo sucedido y en sus redes publicó un sentido mensaje. “Muy triste lo que nos pasó hoy. Unas lacras para robarle su auto le quitaron la vida a una joven. Nuestra vecina y amiga. Eli como así se hacía nombrar. Justicia, Justicia, Justicia por ella. Vuela alto mí querida ELI”, escribió la mujer en Facebook.
“Hoy mataron a mi compañera de banco, mi amiga, una compañera. Me quedan tus sonrisas, gestos amables y tu cariño incansable, desinteresado. Siempre preocupándote por mi mamá y por mí. Gracias, Gracias, Gracias por haber compartido este pedazo de vida, tan corta, tan poca, conmigo y mi familia. Espero que estés con tu viejo, a quien amas en el más allá”, publicó otra mujer.
A principios de diciembre, en la localidad bonaerense de Acasusso, un jubilado de 86 fue brutalmente agredido en una entradera.
Al menos tres delincuentes ingresaron a la casa de la víctima tras violentar una reja. Allí, lo golpearon severamente mientras le exigían que entregue una supuesta suma de dinero que tenía en el lugar. Las manchas de su sangre quedaron en el piso de cerámica.
“Sin armas ni rencores, solo plata y amores”
Tras un llamado al 911, se despachó al lugar un patrullero del comando local de la Policía Bonaerense, así como una ambulancia. El jubilado fue internado en un centro médico de Olivos, donde fue estabilizado y se recupera.
Según la propia familia de la víctima, los hampones permanecieron varias horas en la casa. Antes de huir, escribieron las paredes con un marcador rojo. “Sin armas ni rencores, solo plata y amores”, decía su macabro graffiti, una frase acuñada por la banda que asaltó el Banco Río en 2006, también en la zona de Acassuso, confirmaron fuentes del caso a Infobae.
Otra frase hallada en las paredes fue más inquietante todavía: “Se la quitamos a los ricos y se la llevamos al comedor 32″, decía el mensaje. El 32, en el sistema de atribuciones de la quiniela, es el número que representa al dinero. Por lo pronto, no se pudo establecer cuánto dinero se llevaron los delincuentes, pero la cifra sería notable.