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Luego de que comenzaron a circular las imágenes de las manifestaciones de Brasil contra el presidente Lula da Silva, su par argentino, Alberto Fernández, cuestionó los disturbios en el país vecino y le transmitió su "incondicional apoyo y el del pueblo".
Lo hizo a través de un hilo de mensajes que publicó en su cuenta de Twitter, en los que el mandatario nacional remarcó que “la democracia es el único sistema político que garantiza libertades y nos obliga a respetar el veredicto popular”.
“Quienes intentan desoír la voluntad de las mayorías, atentan contra la democracia y merecen no solo la sanción legal que corresponda, sino también el rechazo absoluto de la comunidad internacional”, indicó.
En ese sentido, añadió: “Quiero expresar mi repudio a lo que está sucediendo en Brasilia. Mi incondicional apoyo y el del pueblo argentino a Lula da Silva frente a este intento de golpe de Estado que está enfrentando”.
Finalmente, anticipó que, como presidente de la CELAC y del Mercosur, puso “en alerta a los países miembros” de esos organismos para que se “unan” en “esta inaceptable reacción antidemocrática que intenta imponerse en Brasil”.
“Demostremos con firmeza y unidad nuestra total adhesión al Gobierno elegido democráticamente por los brasileños que encabeza el presidente Lula. Estamos junto al pueblo brasileño para defender la democracia y no permitir #NuncaMás el regreso de los fantasmas golpistas que la derecha promueve", concluyó.
Más temprano, la Cancillería argentina también cuestionó y calificó de "acciones golpistas" los disturbios ocurridos en Brasilia y, si bien por el momento no había emitido un comunicado oficial, retuiteó un mensaje publicado por su titular, Santiago Cafiero, en el que repudió los incidentes.
“Frente a las acciones golpistas de la derecha en Brasil, manifestamos nuestra solidaridad con Lula da Silva y alzamos la voz en defensa de la democracia brasileña”, publicó Cafiero en su cuenta Twitter.
Los militantes ultraderechistas invadieron este domingo los edificios del Congreso, la Presidencia y el Tribunal Supremo de Justicia de Brasil para exigir un golpe militar que derroque al actual mandatario, que acaba de iniciar su tercer período al frente del Ejecutivo, Luis Inácio "Lula" da Silva.
Los manifestantes llegaron a los edificios situados en Brasilia desde el Cuartel General del Ejército de Brasil, donde acampaban luego de que Bolsonaro perdió las elecciones dos meses atrás, con el fin de exigir una intervención militar que impida la presidencia de Lula.
Si bien se había montado un importante cordón de seguridad en torno a los edificios principales de los poderes constitucionales brasileños, los simpatizantes radicalizados lograron quebrar el cerco e ingresar a los predios, indicaba el portal del diario español El País.