El Ministerio de Salud adelantó la campaña de vacunación ante la circulación de la nueva variante de la influenza. En que casos se recomienda inmunizarse.
El Ministerio de Salud de la Nación comenzó la distribución de vacunas contra la gripe con el objetivo de adelantar el comienzo de la campaña antigripal 2026. Esta decisión se debe a la circulación de la variante H3N2 del virus de la influenza, que presenta alta capacidad de transmisión y que ya muestra circulación creciente en países del hemisferio norte.
Para garantizar la cobertura adecuada, la cartera sanitaria adquirió 8.160.000 dosis. De este total, 4.700.000 dosis corresponden a la vacuna antigripal utilizada para proteger a la población de entre 24 meses y 64 años; 2.300.000 dosis son de la adyuvantada (aTIV) destinada a mayores de 65 años; y 1.160.000 dosis son de la vacuna antigripal pediátrica para niños de 6 meses a 2 años de edad.
En línea con la planificación acordada con cada una de las 24 jurisdicciones, en el cierre de febrero se realizó la primera entrega de 795.760 dosis correspondientes a la vacuna antigripal adyuvantada (aTIV) y a la vacuna antigripal para adultos. El resto de las entregas ya se encuentran programadas a fin de que las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires puedan realizar la distribución interna necesaria e iniciar la vacunación a partir del 11 de marzo.
En la primera etapa de la campaña de vacunación antigripal, las autoridades sanitarias establecieron los siguientes grupos como prioritarios:
En Argentina, el aumento de la circulación de los virus respiratorios ocurre entre abril y julio. Sin embargo, en los últimos años, la vigilancia epidemiológica evidencia un inicio cada vez más temprano de su circulación estacional. Ante esta situación, el adelantamiento de la campaña busca asegurar una protección oportuna de la población antes del pico de transmisión y atenuar el posible impacto que la variante H3N2 y su nuevo subclado K.
La influenza H3N2 es uno de los virus respiratorios que causan gripe estacional. Según los reportes epidemiológicos, su nueva variante —también mencionada en algunos informes como J.2.4.1— comenzó a detectarse con mayor frecuencia en distintas regiones del mundo y ya registra presencia en Argentina.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación aclaran que esta nueva variante no se asocia al desarrollo de cuadros más graves, pero sí se caracteriza por una mayor contagiosidad, lo que puede generar una demanda más alta para los servicios asistenciales del sistema de salud. Por este motivo, una baja cobertura de vacunación podría generar una mayor ocupación de camas, aumento de derivaciones a centros de mayor complejidad, reprogramaciones de prácticas diagnósticas y quirúrgicas y un incremento en los costos del sistema.