Guillermo Bellingi murió apuñalado en La Plata. La justicia sospecha de suicidio, pero espera la autopsia. Era imputado en la causa del Petit Hotel junto a Gils Carbó.
Guillermo Bellingi, de 55 años, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación, fue encontrado muerto en la calle en el barrio Villa Elisa de La Plata con una herida de cuchillo en el pecho. El dato que convierte el caso en un episodio de alto impacto judicial: Bellingi debía prestar declaración en menos de tres semanas ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 8 (TOF 8) como uno de los principales imputados en la causa por la compra irregular del llamado Petit Hotel, un inmueble ubicado en Perón 667 que fue adquirido por la Procuración en 2013.
La Policía Bonaerense encontró junto al cuerpo un cuchillo y su vaina. Las primeras hipótesis de los investigadores apuntan a un posible suicidio, basándose en la inclinación de la herida y en la ausencia de signos de defensa en el cuerpo.
Sin embargo, las causas exactas del fallecimiento serán determinadas por la autopsia, cuyos resultados son aguardados con atención por la Justicia federal que llevaba adelante el proceso en el que Bellingi era figura central.
La causa en la que estaba imputado tiene como eje la compra irregular del Petit Hotel. Según la investigación del juez federal Julián Ercolini, el inmueble fue adquirido en 2013 por un monto de $43.850.000 mediante contratos firmados con anterioridad a la publicación de la licitación y a la definición del ganador.
Esta irregularidad fue interpretada por la Justicia federal como una maniobra de adjudicación previamente arreglada. El fiscal Eduardo Taiano había solicitado la indagatoria de Bellingi destacando su rol "decisivo" en la tramitación de esa licitación cuestionada.
El exfuncionario no era el único imputado en el expediente. Su medio hermano, Juan Carlos Thill, quien actuó como asesor de la inmobiliaria involucrada en la operación y cobró una comisión de 3 millones de pesos, también forma parte de la pesquisa.
La hipótesis de la justicia federal sostiene que Bellingi habría aportado información privilegiada a los adjudicatarios de la licitación, facilitando que la operación se cerrara a favor de una parte específica antes de que el proceso formal estuviera concluido.
La trayectoria de Bellingi dentro de la Procuración tiene su propio capítulo polémico. Fue incorporado a la institución menos de un mes después de que Alejandra Gils Carbó asumiera como procuradora general de la Nación. En 2017, la propia Gils Carbó lo suspendió, pero Bellingi fue posteriormente reincorporado al organismo, aunque no en su cargo original sino asignado a trabajar en la biblioteca de la Procuración. El vínculo entre ambos es uno de los elementos que la investigación tuvo en cuenta.
Gils Carbó, quien fue la máxima autoridad de la Procuración durante el período en que se realizó la compra del Petit Hotel, fue enviada a juicio oral en el marco de esta misma causa. El TOF 8 es el tribunal encargado de llevar adelante ese proceso, en el que Bellingi estaba llamado a prestar declaración en carácter de imputado. Su muerte a menos de tres semanas de esa audiencia abre una incógnita sobre el desarrollo futuro del juicio y el peso que tenía su testimonio para el resto de los imputados.
La causa por el Petit Hotel se inscribe en una serie de investigaciones judiciales que apuntan a presuntas irregularidades en la gestión de la Procuración General durante el período kirchnerista. La muerte de Bellingi, independientemente de su causa final, agrega una nueva capa de complejidad a un expediente que ya tenía todos los ingredientes de un caso de alto impacto institucional.