La línea base fue diseñada para promover el crédito de las familias de clase media, contemplando condiciones homogéneas para los solicitantes y una operatoria integralmente digital.
El Banco Nación retoma una propuesta que buscar darle soluciones a las familias, para alcanzar el objetivo de la casa propia. Se trata de una línea que apunta a la clase media argentina.
Se trata de la línea “+Hogares con BNA” del Banco Nación, que se sustenta en un esquema de otorgamiento de crédito basado en reglas explícitas, criterios objetivos y procesos estandarizados, orientados a garantizar la transparencia en cada una de sus etapas.
Su diseño contempla condiciones homogéneas para la totalidad de los solicitantes y una operatoria integralmente digital, lo que garantiza trazabilidad, control y equidad en el acceso.
La operatoria permite escalar en volumen sin afectar la consistencia de los criterios de evaluación, consolidando un mecanismo de financiamiento hipotecario de carácter masivo, regido por parámetros claros, objetivos y verificables.
El Banco Nación relanzó en mayo del 2024 su histórica línea “+ Hogares con BNA”, bajo un diseño orientado a la sostenibilidad y la inclusión social.
La iniciativa busca otorgar créditos para la adquisición, construcción o refacción de viviendas”, destacando la importancia económica y social de este tipo de créditos, y ante la necesidad de crear un producto que permita al banco "profundizar su estrategia de atraer y mantener clientes con plan sueldo que operen activamente con los productos y servicios del banco (cross-selling).
La línea base fue diseñada para promover el crédito de las familias de clase media por lo que se estableció un tope para el precio de la primera vivienda que se adquiere e incluye como innovación la posibilidad de acceder a una cobertura CER-CVS, que permite pagar la cuota ajustada por salario cuando la cuota ajustada por inflación es más alta.
Para aquellos casos en que no se cumplieran los objetivos centrales de la línea (clientes que no transfirieran su plan sueldo al banco, que compraran una vivienda con valor más alto que el dispuesto como tope o compraran una segunda vivienda) debían pagar una tasa sustancialmente más alta (hoy UVA + 12% en lugar de UVA + 6% para la línea base) y no podían optar por la cobertura, lo que le permitía al banco competir con los grandes bancos privados cuyas ofertas no incluían las limitaciones de los objetivos centrales.
El Banco Nación destacó que el crédito hipotecario para la vivienda ha decaído a lo largo del tiempo hasta niveles preocupantes producto de la falta de estabilidad financiera y de una moneda de largo plazo (la UVA fue un paliativo en este sentido). Hacia finales de los años ’90 representaba casi el 5% del PBI para luego decaer a lo largo de las décadas hasta niveles casi inexistentes (0,07% a diciembre de 2023) con el consecuente impacto en el acceso a la vivienda para las familias (solo las clases altas podían aspirar a comprar una vivienda) y la economía (la construcción es una de las actividades con mayor “derrame” en el empleo y otras actividades.
En diciembre de 2023 el 59,9% del Activo del banco estaba prestado al Sector Público y al BCRA y sólo 18,3% al Sector Privado (familias y empresas), representando el Crédito Hipotecario sólo el 5,4% del Activo y cayendo.
A febrero de 2026, el banco logró disminuir los préstamos al Sector Público y al BCRA al 40% de su Activo (unos 50.000 Millones de dólares) generando capacidad para prestar al Sector Privado que creció hasta el 38,5% de su Activo, con especial impacto en el Crédito Hipotecario que llegó a 9,9% de su Activo.
Actualmente, el banco lidera el mercado de crédito hipotecario para la vivienda. En enero de 2026 llegó a colocar el 96% de todas las nuevas hipotecas otorgadas en el sistema financiero y actualmente, cuando reflotó la competencia de algunos grandes bancos privados, está colocando el 84% de todos los nuevos préstamos.
A fin de poder presentar ofertas competitivas en las licitaciones, el BNA realizó pequeños ajustes (siempre cumpliendo con la normativa del BCRA) a la línea “+ Hogares con BNA” que ya se encontraba operativa y con mucho éxito en el mercado, creando el 17 de setiembre de 2024 la línea “+Hogares con BNA Sector Público”:
Aumento de la afectación del ingreso del 25% al 30%.
Aumento del porcentaje del valor de la vivienda a financiar del 75% al 90%.
La línea “+Hogares con BNA Sector Público”, no se limita a generar una oferta para aquellos organismos del Sector Público Nacional en los que el banco resultó ganador de la licitación de cuentas sueldos.
La línea estaba también orientada a atraer cuentas sueldo de clientes de aquellos organismos en los que el banco no resultó ganador y de otros organismos y empresas del Sector Público Nacional, Provincial o Municipal. Asimismo, esta línea generó una oferta de valor para las 3 Provincias y 88 Municipios de los que el banco es agente financiero, lo que permitió renovar algunos a plazos largos y conseguir nuevos.
El mismo proceso que el banco había implementado para el tratamiento de las solicitudes de su línea “+ Hogares con BNA” es el que utiliza para el tratamiento de las solicitudes de “+Hogares con BNA Sector Público” y que, en todos los casos, comienza con un único punto de entrada: la página web del banco. Hasta la fecha, unas 425.000 solicitudes fueron ingresadas.
A la fecha, el banco otorgó 27.000 hipotecas a las que deben agregarse unas 3.200 en la etapa final (a unos 51 días de escriturar). Los volúmenes involucrados hacen evidente la necesidad de contar con un proceso transparente, objetivo y con trazabilidad. Desde el 12 de enero de 2026 el proceso fue automatizado en su totalidad.
El tope de precio de la vivienda a adquirir ha ido adaptándose a las condiciones del mercado inmobiliario ya que el valor de vivienda referencia sufrió incrementos (en UVAs) debido, principalmente, al aumento de la demanda que generó el crédito hipotecario. El tope se encuentra actualmente en 210.000 UVAs.
Asimismo, la opción de compra de una vivienda con precio superior a dicho tope o de una segunda vivienda también fue limitada con un segundo tope en el valor de compra que en la actualidad se ubica en las 350,000 UVAs para ambas reglamentaciones.
En el diseño original de la línea “+Hogares con BNA Sector Público”, se tuvo en consideración el contexto laboral de ese momento caracterizado por mayor inestabilidad en determinados segmentos del sector público (revisión generalizada de los contratados al inicio de la actual gestión de Gobierno) por lo que la normativa exigía:
Con posterioridad, en un escenario de mayor estabilización de las condiciones laborales en el sector público y, especialmente, la necesidad de automatizar la operatoria e incluir otras jurisdicciones (no solo aquellos organismos en los que el banco había ganado la licitación para el pago de cuentas sueldo de sus agentes), se simplificó y readecuó el requisito de antigüedad en forma consistente con la implementación de modelos automatizados de evaluación crediticia (scoring): Todos los empleados, incluyendo contratados y funcionarios, deben tener una antigüedad mínima de doce meses en el empleo actual.
Asimismo, se engloban todos los casos (tipo de contrato, empleado o agente, repartición en la que trabaja, Nación, Provincia o Municipio) en una sola definición: Personas humanas en actividad laboral en relación de dependencia que pertenezcan al Sector Público y clientes pertenecientes a Empresas con Capital mayoritariamente estatal.
Con la apreciación del peso en términos reales (el nivel de precios se incrementó más que el tipo de cambio), el saldo adeudado de una Hipoteca en UVAs medido en dólares se incrementa con el tiempo. Por ejemplo, si una persona hubiera sacado un préstamo hipotecario de 97.000 UVAs en Julio de 2024, em ese momento hubieran representado 100.000 dólares. Hoy, la misma cantidad de UVAs representan unos 130.000 dólares.