Tras estar varios días prófugo, en un arduo rastrillaje localizaron al principal acusado en un paraje recóndito de la precordillera. Qué se sabe de la investigación.
La captura de Daniel Orlando Serapio, señalado como el presunto responsable del femicidio de Natalia Cruz, significó un punto de inflexión en la investigación y puso fin a varios días de búsqueda que mantuvieron en alerta a la provincia de Salta.
El hombre permanecía prófugo desde que se descubrió el crimen el pasado 11 de febrero y fue localizado en una zona de difícil acceso, tras un amplio despliegue de fuerzas de seguridad. Alrededor de 60 efectivos de distintas áreas especiales, incluyendo el Grupo de Operaciones de Alto Riesgo (GORA), la División Canes, Caballería, motoristas y personal del Distrito de Prevención Nº 11 participaron del rastrillaje.
Serapio fue sorprendido en una cueva de un paraje recóndito, donde intentaba ocultarse aprovechando las condiciones geográficas de la montaña. La captura no fue sencilla debido a las características del territorio.
El personal policial debió avanzar a pie por senderos de la precordillera para evitar ser detectados y asegurar que el sospechoso no tuviera vías de escape. Las autoridades destacaron que la planificación fue clave para concretar la detención sin que se produjeran incidentes violentos.
Ante la sospecha de que el acusado se encontraba en un sector elevado, dos investigadores de la Unidad de Investigación UGAP del CIF iniciaron una caminata de aproximadamente dos horas hasta un segundo puesto, donde recabaron información antes de continuar el ascenso hacia una zona más alta.
El secretario de Seguridad de la Provincia, Nicolás Avellaneda, indicó que "el hallazgo fue producto de un trabajo en conjunto con diferentes fuerzas. Colaboraron Policía Federal, Gendarmería, Defensa Civil, equipos de tecnología y la División Canes del Servicio Penitenciario de Catamarca”. Además, remarcó que el resultado responde a “un esfuerzo muy grande de muchos días".
Respecto a la zona donde fue ubicado Serapio, señaló que implicó la demanda de un despliegue operativo singular dado que es "geográficamente inmensa y muy complicada de llegar”. Asimismo, agregó que la localización se dificultó aún más por sus “conocimientos sobre el lugar, de la zona y de los parajes".
Este lunes la Justicia de Salta imputó a Daniel Orlando Serapio por el femicidio de Natalia Cruz, la mujer asesinada a golpes en la localidad de Campo Quijano. La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, acusó al implicado por considerarlo autor de los delitos de homicidio agravado por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, y de desobediencia civil (tres hechos), en concurso real, conforme a la información del Ministerio Público Fiscal (MPF) local.
Representado por un defensor particular, el femicida de 40 años, se negó a declarar durante la audiencia realizada este domingo, al tiempo que el Juzgado de Garantías dispuso que continúe detenido.
El crimen se produjo la tarde del martes 17 de febrero en una vivienda ubicada en la Manzana 79 del barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano. En ese domicilio, la pareja mantuvo una fuerte discusión cuyo desencadenante aún es materia de investigación. El intercambio verbal fue escalando hasta derivar en una agresión física.
El ataque tuvo lugar en una de las habitaciones de la casa, mientras otros familiares de la joven se encontraban en el interior del inmueble. De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, tras la agresión el hombre salió del cuarto y cerró la puerta con llave. La madre de la víctima lo enfrentó al advertir la situación y, según consta en la causa, el sospechoso admitió lo ocurrido antes de escapar.