{# #} {# #}
El Presidente resolvió institucionalizar espacios de coordinación política, uno de ellos con los gobernadores. Definirá la nueva estrategia de cara a octubre.
El presidente Javier Milei inauguró este martes la mesa política nacional, una de las herramientas que puso en marcha tras la derrota en las elecciones legislativas bonaerenses. La reunión culminó sin declaraciones a la prensa ni información sobre su contenido.
El cónclave contó con la participación de medio Gabinete, a los que se sumaron el diputado Martín Menem y el asesor Santiago Caputo. Según confirmó el vocero presidencial Manuel Adorni, esta mesa será presidida por el propio Milei e integrada por Karina Milei (Secretaría General), Francos (Jefatura de Gabinete), Patricia Bullrich (Seguridad), Santiago Caputo (asesor principal) y Martín Menem (titular de la Cámara de Diputados).
Según revelaron algunos medios, el objetivo de este encuentro fue trazar una hoja de ruta de cara a las elecciones en octubre y ordenar la interna libertaria. En este sentido, comenzar a llamar a los gobernadores fue uno de los ejes centrales de la primera reunión.
"Estamos empezando a hablar", fue la única definición que trascendió después del primer encuentro. En el último tiempo, los encuentros de gestión se realizaban en las oficinas del jefe de Gabinete con un elenco similar, pero sin la presencia del mandatario.
Cuando subió al escenario para reconocer la derrota, Milei aseguró que realizará "una profunda autocrítica" y planteó la necesidad de corregir los desaciertos políticos que, según su visión, derivaron en el resultado adverso. “No hay opción de repetir los errores”, advirtió, al mismo tiempo que reafirmó la continuidad del rumbo económico de su gobierno. En este sentido fue que se conoció la conformación de esta mesa política.
La derrota legislativa en la provincia de Buenos Aires empujó al Gobierno a mostrar señales de apertura hacia los gobernadores, aunque por ahora se trata más de gestos que de hechos concretos. Este lunes, la Casa Rosada dejó trascender la intención de "convocar a una mesa de diálogo federal", pero hasta el mediodía no había existido ningún contacto formal con los mandatarios provinciales.
Los gobernadores, que ya habían quedado escépticos tras la fallida experiencia del Pacto de Mayo firmado en junio y rápidamente desactivado, ahora condicionan cualquier acercamiento a un gesto político claro: que el presidente Javier Milei no vete la ley que incrementa los fondos para las provincias.
La expectativa de los mandatarios es que la convocatoria al diálogo no se reduzca a una maniobra de distracción tras el revés electoral, sino que implique un cambio real en la estrategia política del Gobierno nacional.
Según reveló La Nación, este miércoles Milei volverá a reunir a su Gabinete, en lo que será el tercer día consecutivo de frenética actividad en la Casa Rosada, en busca de una reacción política a la derrota por 13 puntos a manos del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires.
El día posterior a los comicios estuvo atravesado por un clima de análisis interno en el oficialismo, luego de que el Presidente reconociera públicamente la derrota en la provincia más grande del país. "Hemos tenido una clara derrota y hay que aceptarlo", sostuvo el domingo desde el búnker de Gonnet, aunque aseguró que "no habrá cambios en el rumbo económico".