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La justicia de Córdoba ordenó la detención de tres varones acusados de haber abusado sexualmente en grupo de una adolescente durante una fiesta que se realizaba en un domicilio de la ciudad de Cosquín. Se trata de dos mayores y un menor de edad.
Hasta el momento, no trascendió la imputación penal que pesa sobre los sospechosos, cuyos arrestos se llevaron a cabo este lunes y fueron dispuestos por la fiscal Paula Kelm, quien lidera la investigación. De acuerdo con lo consignado por el diario La Voz, no se descartan que haya más detenciones.
La investigación por la violación grupal a la adolescente se está manejando con total hermetismo “a los fines de evitar la revictimización secundaria”, así lo indicaron desde el Ministerio Público Fiscal (MPF).
Además, explicaron que “se reservan los datos conforme los compromisos asumidos por el Estado Argentino en aras de una protección reforzada de aquellas víctimas vulnerables (mujeres y niños), que surgen de la Convención de ‘Belém Do Pará' y de la Convención de los Derechos del Niño, las cuales gozan de jerarquía constitucional”.
La denuncia del hecho fue radicada la semana pasada por la madre de la víctima, una chica de 14 años. La mujer sostuvo que el ataque habría sido perpetrado por un grupo de seis y siete jóvenes, la mayoría de ellos conocidos de su hija, quienes estaban en una fiesta el pasado jueves por la noche en una vivienda del barrio San José Obrero.
La víctima, según contó su madre, dijo que le habrían suministrado una bebida que estaba adulterada con una sustancia que le provocó la pérdida de conocimiento y luego ocurrió la agresión sexual.
Luego de que se realizó la denuncia, la menor fue derivada a un sanatorio médico y se encuentra bajo tratamiento psicológico con la atención de un gabinete especializado.
Además de la fiscalía que investiga el caso, también se encuentra trabajando una comisión policial. En estos momentos intentan determinar si efectivamente le introdujeron alguna sustancia extraña en su vaso o si directamente le dieron de beber alguna bebida alcohólica.
Este dato puede ser importante para lograr determinar si se trató de un ataque premeditado o no. Lo que complica la investigación es que la denuncia se formuló más de 36 horas después del presunto ataque, por lo que no está claro si en el organismo aún había rastros de estas sustancias. Lo mismo ocurre con el material genético.