La empresa buscaba descartar cualquier medida de fuerza durante las semanas del Mundial de Fútbol 2026, y en las fechas de vacaciones de invierno.
En un contexto de tensión por el freno judicial a la reforma laboral, Aerolíneas Argentinas logró cerrar un acuerdo con los gremios del sector que se extenderá hasta julio, evitando así que puedan concretarse paros durante las semanas del Mundial de Fútbol 2026, y en las fechas de vacaciones de invierno.
El entendimiento contempla subas salariales en tramos, pagos extraordinarios y una recomposición retroactiva, con el objetivo de evitar conflictos gremiales durante el Mundial y la temporada alta de vacaciones de invierno.
Además, el acuerdo establece cuatro puntos centrales que marcarán la evolución de los ingresos del personal aeronáutico.
Con este arreglo, la aerolínea de bandera busca evitar conflictos sindicales y cancelación de vuelos en la época del Mundial y las vacaciones de invierno.
Los acuerdos que la empresa estatal piloteada por Fabián Lombardo firmó con la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) y los restantes gremios del sector aeronáutico también contemplan una mejora en los viáticos del 10% retroactiva al 1 de marzo y otra suba adicional del 5% a partir de junio.
La letra chica de los acuerdos establece que a mediados de junio se llevará a cabo una revisión para ajustar y compensar las diferencias que se registren con las variaciones reales que arrojen los IPC de los meses marzo, abril y mayo.
A esos aumentos se añadirá un bono especial por única vez de $550.000 que la empresa liquidará en los primeros días de junio. Según los tiempos en juego, los acuerdos quedarán oficialmente formalizados el 8 de abril cuando se produzca el pago de los retroactivos y el anticipo previsto por el mes de marzo.
Junto con los aumentos, la conducción de Aerolíneas Argentinas confirmó que seguirá manteniendo vigente el actual Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) y los lineamientos sobre los tiempos máximos de vuelo y descanso fijados por el decreto 877/2021.
Con esa decisión, la empresa deja de lado los nuevos parámetros operativos fijados por la administración libertaria que les permiten a las compañías áreas locales poder programar a las tripulaciones con más horas de servicio y menos períodos de descanso que los previstos en el régimen anterior.
Con el fin de facilitar el ingreso de nuevas compañías y bajar los costos operativos, el Gobierno aprobó a mediados del año pasado un nuevo marco de trabajo más flexible que, basado en los parámetros de gestión de fatiga (FRMS) de la OACI, permite una mayor libertad y discrecionalidad al momento de programar a los pilotos y tripulantes de cabina.
A principios de noviembre la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) procedió a reglamentar los alcances del decreto 378/25 con las directrices técnicas e interpretativas que empezaron a regir para las compañías aéreas.
Por medio de la resolución 812/25, la ANAC aprobó las nuevas "reglas de aplicación del sistema de gestión de riesgo asociado a la fatiga" que pueden utilizar las aerolíneas.
Las empresas aéreas pueden aplicar las cláusulas generales de la nueva reglamentación o mantener, como Aerolíneas Argentinas, su propio "Sistema de Gestión del Riesgo Asociado a la Fatiga (FRMS)", que deberá garantizar, como mínimo, los niveles de seguridad contemplados en la normativa de la ANAC.