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Un estudio que analizó millones de interacciones en redes y foros demostró el rechazo hacia los argentinos. Los motivos.
Argentina vuelve a ser primera, aunque en esta oportunidad no es motivo de orgullo ni de festejo. Un estudio realizado con inteligencia artificial y que analizó millones de interacciones en redes sociales, foros y medios digitales determinó que nuestro país es el más odiado de América Latina.
La polémica investigación aseguró que los argentinos generan rechazo por su carácter social y cultural. También demostró cómo los estereotipos moldean la visión global sobre una nación, que en muchos casos termina siendo sesgada o tendenciosa.
Según publica el sitio especializado Gizmodo, el estudio utilizó inteligencia artificial para procesar millones de interacciones en línea y distinguir patrones de rechazo basados en comentarios sobre la “personalidad nacional” de cada pueblo.
Tomando esos datos, así quedó el top five de los países más odiados de Latinoamérica:
El estereotipo de argentino “creído” se convirtió en una triste característica señalada por la mirada internacional. El orgullo por el fútbol, el tango o el mate se percibe, en algunos espacios, como soberbia. La exacerbación de imágenes y figuras como Diego Maradona o Lionel Messi termina siendo contraproducente al generar rechazo.
Por su parte, Brasil genera sentimientos encontrados: su alegría y apertura cultural son admiradas, pero también criticadas como exceso de desorden y falta de seriedad.
México, con su fuerte identidad, termina generando fastidio, mientras que los colombianos son vistos como “demasiado fiesteros” y los chilenos aparecen en el ranking justamente por lo opuesto, al ser considerados "muy serios y fríos”.
El hecho que estos países formen parte del particular relevamiento no significa que sus culturas sean negativas en sí, sino que refleja cómo son evaluadas por otras y cómo ese discurso colectivo es amplificado y masificado a través de Internet.
Al analizar millones de opiniones y reacciones, la inteligencia artificial solo exhibió los prejuicios que circulan en la era digital. El informe no refleja verdades universales, sino estigmas que circulan en debates virtuales, muchas veces enmarcados en enfrentamientos deportivos, políticos o comparaciones culturales.
El “odio” hacia un país puede nacer de algo tan intangible como la manera en que su sociedad se muestra al mundo. Aunque tengan algo de verdad, los estereotipos son exageraciones que terminan construyendo una imagen distorsionada.
Los países que más rechazo generan no siempre son los que atraviesan crisis políticas o económicas, sino aquellos cuya forma de ser y estilo cultural irrita o incomoda a los demás. No se trata de realidades absolutas; son percepciones que se transmiten y amplifican en el mundo digital.