La joven fue encontrada en su departamento y se confirmó que la escena del crimen fue modificada. Una carta y mensajes estremecedores que se investigan.
La investigación por el femicidio de una joven estudiante sumó un elemento clave en las últimas horas. Se trata de las publicaciones en redes sociales de su expareja, el principal sospechoso.
La Justicia de Rosario sigue recabando pruebas que confirmen si Valentín Alcida, de 22 años, asesinó a su novia Sophia Civarelli antes de quitarse la vida, en un caso que avanza bajo la figura de femicidio.
El foco ahora está puesto en el contenido que el joven difundía en su cuenta de X. Allí aparecen mensajes violentos, discriminatorios y referencias directas al odio, que los investigadores consideran relevantes para reconstruir el contexto previo al crimen.
En distintos posteos, el joven expresó ideas agresivas y despectivas. En uno de ellos, publicado meses antes del hecho, atacó a distintos grupos con frases cargadas de violencia verbal.
En otro mensaje, cuestionó al feminismo con términos confrontativos y descalificadores: “Las feministas, los zurdos, los negros villeros y la inmigración bolita es lo peor de nuestro país. Votar con odio está bien“, escribió en marzo del año pasado.
Uno de los puntos más sensibles del análisis judicial es un reposteo realizado en agosto, donde se leía una frase extrema vinculada al femicidio. Ese contenido aparece ahora bajo revisión como posible indicio del pensamiento del acusado, en el marco de la causa.
“Son abanderadas del empoderamiento para generar conflicto, pero cuando todo se complica, buscan al hombre protector, al que no dudaron en ensuciar, para que resuelva sus problemas, sobre todo los económicos. Así operan las que proclaman feminismo y odio al ‘macho’“, dijo en otro posteo.
Los investigadores buscan determinar si estas publicaciones permiten entender la motivación detrás del hecho y si reflejan una escalada previa de violencia.
El cuerpo de Sophia Civarelli fue encontrado en su departamento, en un edificio de calle 3 de Febrero al 2400. Presentaba una herida profunda en el cuello. La autopsia indicó que la muerte ocurrió entre 10 y 15 horas antes del hallazgo.
La fiscal Carla Ranciari confirmó que la escena fue modificada antes de la intervención policial, lo que refuerza la hipótesis de que hubo un intento de encubrimiento.
En el lugar también se encontró una carta, atribuida al joven, en la que se afirmaba que la víctima se había quitado la vida. Sin embargo, para la fiscalía ese texto no tiene valor como prueba de descargo, sino que se interpreta como una maniobra para desviar la investigación.
Horas después del hallazgo, Valentín Alcida murió tras arrojarse desde un octavo piso, a unas trece cuadras del departamento. Antes de eso, había realizado una llamada al 911. La causa se investiga como femicidio seguido de suicidio, una hipótesis que se fortalece con los elementos reunidos hasta el momento.
En paralelo, testimonios de personas cercanas a la víctima aportaron datos sobre la relación. Amigas de Sophia en Rosario describieron al joven como alguien celoso y controlador. También indicaron que la convivencia estaba deteriorada y que ella tenía intención de separarse.
Estos elementos permiten a la fiscalía construir un cuadro más amplio del vínculo entre ambos. El análisis del contexto personal y de los antecedentes del acusado resulta fundamental para determinar cómo se desarrollaron los hechos.
La investigación del femicidio en Rosario continúa con peritajes y recolección de pruebas, en un caso que suma nuevas aristas a medida que avanza y que mantiene la atención puesta en los detalles previos al terrible crimen que conmueve a todo el país.