Delfina Lanusse publicó un video en medio de la investigación por el presunto desvío de ampollas de propofol del Hospital Italiano y cuestionó el procesamiento.
A más de un mes de que comenzara la investigación judicial por el presunto desvío de ampollas de propofol del Hospital Italiano y la muerte de Alejandro Salazar, Delfina “Fini” Lanusse, la médica residente de anestesiología procesada en la causa, difundió un mensaje en redes sociales en el que aseguró que confía en la Justicia y sostuvo que “las cosas se van a aclarar”.
El video fue publicado en su cuenta personal de TikTok y permaneció visible apenas unos minutos antes de ser eliminado junto con el resto del contenido de su perfil. Allí, la joven habló públicamente por primera vez desde que quedó involucrada en la investigación.
“La Justicia está trabajando. Yo confío en ese proceso y, con el tiempo, por las vías que corresponden, las cosas se van a ir aclarando, eso seguro”, expresó Lanusse, aunque aclaró que no podía brindar explicaciones concretas sobre los cargos que enfrenta.
En el video, la residente también hizo referencia al impacto que tuvo la causa en su vida personal y a la exposición mediática de las últimas semanas. “No puedo creer que esté haciendo este video por TikTok. Nunca me imaginé en la vida entera, pero sentía que, después de tanto ruido, estaba bueno aparecer un poco yo, mi voz, quién soy”, afirmó.
Además, negó sentirse representada por la imagen pública que, según dijo, se difundió sobre ella durante la cobertura mediática del caso. “No soy la persona que giró por todos lados en las noticias”, manifestó.
Lanusse también agradeció el acompañamiento de familiares y amigos desde el inicio de la investigación. “Mientras tanto, intento apoyarme en mi familia, en la gente que me quiere, mis amigos, en lo que soy, en lo que construí durante todos estos años, en el amor que siempre tuve por mi profesión”, sostuvo.
El mensaje concluyó con una reflexión personal: “Volver a encontrarme a mí misma o conmigo misma después de todo lo que se haya dicho”.
Poco después de la publicación, el video fue eliminado junto con las demás publicaciones que figuraban en el perfil de la médica.
Las declaraciones de Lanusse se conocieron días después de que el juez Javier Sánchez Sarmiento confirmara el procesamiento de la residente y del anestesiólogo Hernán Boveri en el marco de la causa que investiga el presunto robo de medicación del Hospital Italiano.
Además, el magistrado ordenó un embargo de $30.929.520 sobre los bienes de ambos profesionales, medida que la defensa de Lanusse intentó revertir mediante una apelación.
Según el planteo presentado por sus abogados, no existirían pruebas suficientes para sostener el procesamiento ni el embargo dispuesto por la Justicia.
De acuerdo con el escrito difundido por Infobae, la defensa sostuvo que la resolución judicial se apoyó en testimonios indirectos y apreciaciones subjetivas, sin una reconstrucción concreta de los hechos investigados.
En ese sentido, remarcaron que ningún testigo declaró haber visto a Lanusse sustraer ampollas de propofol o retirar medicación de manera irregular del hospital.
También señalaron que buena parte de los testimonios incorporados al expediente estarían basados en comentarios de terceros y percepciones personales, sin pruebas directas que vinculen a la médica con las maniobras investigadas.
Los abogados defensores cuestionaron además que el juez rechazara medidas de prueba que consideraban fundamentales para la estrategia del caso. Entre ellas, mencionaron la citación de médicos y psicólogos que, según sostienen, podrían acreditar que Lanusse no presentaba un consumo problemático de sustancias y que los hechos atribuidos serían materialmente imposibles.
Para la defensa, esa decisión impidió producir pruebas “esenciales” para demostrar la inexistencia de responsabilidad de la residente.
En la presentación judicial también se enumeraron otros cuestionamientos, como la falta de un perjuicio económico comprobable, la ausencia de precisiones sobre el rol concreto que habría tenido Lanusse y presuntas irregularidades vinculadas al manejo de información confidencial.
Otro de los puntos destacados por la defensa fue la información aportada por el Hospital Italiano respecto de los controles internos sobre los medicamentos.
Según el escrito, la institución aseguró que durante los años investigados no se detectaron faltantes de medicación y que sus sistemas de control son capaces de registrar incluso pérdidas mínimas de insumos médicos.
Además, indicaron que los arqueos realizados no arrojaron diferencias en el stock de medicamentos.
La defensa también sostuvo que en el expediente no se identificaron fechas, lugares ni actos concretos vinculados a un supuesto apoderamiento de ampollas o insumos médicos.
En esa línea, mencionaron que el testimonio de Chantal “Tati” Leclercq, amiga de Lanusse, hizo referencia a situaciones personales ocurridas fuera del ámbito hospitalario y sin relación directa con los hechos investigados.
Por otro lado, los abogados también cuestionaron el embargo millonario dispuesto por la Justicia y aseguraron que el monto fijado “no tiene correlato” con los hechos investigados ni con los insumos presuntamente afectados.
En la apelación, señalaron que el propio juzgado reconoció la imposibilidad de cuantificar un daño patrimonial concreto y remarcaron que no existiría un perjudicado identificado, diferencias de stock ni informes internos anómalos que justifiquen una medida de semejante magnitud.
Según argumentaron, el embargo “excede cualquier cálculo razonable” y supera en un 323 % el valor de los insumos presuntamente involucrados, de acuerdo con los datos aportados por la defensa.
Por este motivo, solicitaron la revocación total del procesamiento y pidieron que se dicte la “falta de mérito” mientras se producen las pruebas pendientes.
De manera subsidiaria, reclamaron que el embargo sea reducido de forma “prudencial” y ajustado a los valores informados por el hospital.
Mientras tanto, la investigación continúa avanzando para determinar si existió una maniobra de desvío de propofol y cuál fue la participación de cada uno de los profesionales involucrados en la causa.