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Las reservas del BCRA cayeron a su menor nivel en seis años

Recientemente cayeron por debajo de los US$ 32.000 millones, a alrededor de US$ 31.850 millones

En un escenario cada vez más complicado para contener al dólar, las reservas del Banco Central cayeron recientemente por debajo de los US$32.000 millones por primera vez en más de seis años.

En lo que va de junio, desde que terminó el “dólar soja 3” las reservas bajaron US$864 millones y ya rondan los US$31.850 millones. Desde el Gobierno explicaron el descenso por las ventas de dólares que viene haciendo el BCRA y los pagos a otros organismos internacionales, que no incluirían al FMI.

La demanda de los importadores, la intervención en el dólar Bolsa para controlar la brecha cambiaria y los pagos de deuda son grandes impedimentos para aumentar las reservas, sostienen varios analistas.

Este escenario, las reservas netas ya serían negativas en unos US$1.400 millones. Estos son los dólares de rápida disponibilidad que el Central puede usar para intervenir en los mercados cambiarios, lo cual deja cada vez menos margen.

Mientras busca contener la escalada de la inflación y la tensión cambiaria, el Gobierno sondea nuevos acuerdos internacionales que le permitan sumar dólares a las flacas reservas del Central.

Principalmente, apuesta a una renegociación del acuerdo con el FMI que permita adelantar la llegada de divisas: la idea es es que en junio entren todos los dólares que iban a llegar en el segundo semestre. También busca fortalecer el ingreso de divisas a través del turismo y completar el financiamiento del año con desembolsos de otros organismos internacionales.

Los analistas no creen que el FMI apruebe adelantar fondos de 2024 al 2023, aunque tampoco empujaría al país al default. Según dicen, sin el desembolso del FMI sería casi imposible atravesar los próximos meses. Lo que esperan es que el Gobierno consiga que el Fondo refinancie los vencimientos hasta septiembre por alrededor de US$ 7.000 millones, y otorgue un adicional de fondos por las dificultades de la sequía.

Los analistas sostienen que el Gobierno requeriría US$4.000 millones más para llegar tranquilo a octubre. Para conseguir eso, además de la renegociación con el FMI el Gobierno podría implementar (aunque poco probable por la sequía) un nuevo tipo de cambio diferencial para el complejo sojero.

Según los analistas, los primeros “dólar soja” fueron efectivos porque había un problema de precio, es decir que los exportadores liquidaron porque querían un tipo de cambio más alto, pero ahora el problema es de cantidad, ya que la sequía redujo fuertemente la cosecha para liquidar.

En este escenario de reservas netas en situación crítica y la intención del Gobierno de no ajustar mucho el tipo de cambio oficial, lo más probable es que haya mayores restricciones cambiarias y nuevos tipos de cambio diferenciales. De hecho, recientemente el Banco Central limitó el acceso a los dólares a las provincias que deban pagar deuda en moneda extranjera, con lo que que deberán afrontar los pagos con dólares propios.

Con esta restricción al mercado de cambios oficial (MULC), las provincias quedaron equiparadas con las empresas privadas, que desde hace dos años solo pueden comprar 40% del total de dólares que necesitan para afrontar vencimientos y el 60% restante lo ponen con recursos propios.

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