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Los créditos hipotecarios en dólares vuelven a escena tras años de ausencia

Ocurre tras casi cinco años de virtual desaparición de este tipo de financiamiento, luego de la crisis cambiaria de 2019. Las diferencias con el sistema UVA.

Los créditos hipotecarios en dólares volvieron a aparecer en la oferta bancaria durante el primer trimestre, en medio de una estabilización cambiaria y una reducción de la brecha entre la cotización oficial y los tipos de cambio paralelos.

Este movimiento se da tras casi cinco años de virtual desaparición de este tipo de financiamiento, luego de la crisis cambiaria de 2019. Entidades como el Banco Nación y el Banco Galicia empezaron a apuntar principalmente a clientes con ingresos dolarizados o capacidad de ahorro en esa moneda.

Uno de los factores que impulsaron el lanzamiento de estos instrumentos fue la desaceleración de la inflación mensual, que según el INDEC se ubicó por debajo del 10% en los primeros meses de 2026. Esto se combinó con una política cambiaria más previsible impulsada por el Gobierno, que redujo la volatilidad del tipo de cambio oficial.

El contexto del mercado inmobiliario también jugó un rol clave en el regreso de estos instrumentos, ya que los precios de las propiedades en dólares mostraron una caída cercana al 30% entre 2019 y 2024, según consultoras privadas. Esta corrección generó oportunidades de compra que comenzaron a materializarse en 2025, cuando el volumen de escrituras creció más del 40% interanual en algunos meses en varios lugares.

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Algunos analistas financieros señalaron que el riesgo sistémico asociado al descalce de monedas sigue presente, pero es menor en comparación con años anteriores. En paralelo, el costo de fondeo en dólares para los bancos comenzó a bajar y eso incentivó la oferta crediticia.

La diferencia con los créditos UVA

En términos operativos, los créditos hipotecarios en dólares tienen diferencias clave respecto a los tradicionales préstamos UVA que dominaron el mercado entre 2016 y 2018. Mientras que los UVA ajustan capital por inflación mediante el índice CER, los préstamos en dólares mantienen las cuotas fijas en esa moneda, algo que implica una exposición directa al tipo de cambio para quienes tienen ingresos en pesos.

Para los nuevos instrumentos, las tasas nominales anuales en dólares oscilan entre el 6% y el 9%, según el perfil del cliente y del plazo, que suele extenderse entre 15 y 25 años. En algunos casos, las entidades exigen que al menos el 50% de los ingresos del solicitante esté dolarizado o vinculado a exportaciones de servicios. Este esquema busca evitar los problemas de repago que afectaron a los créditos UVA tras la aceleración inflacionaria de 2018.

Dolares Inversiones (1)

Otra característica relevante de estos créditos es que suelen financiar entre el 50% y el 70% del valor de la propiedad, lo que obliga a los compradores a tener bastante ahorro previo. En operaciones concretadas durante marzo, el ticket promedio de financiamiento se ubicó entre US$ 60.000 y US$ 120.000 en algunos lugares.

Además, las entidades están incorporando cláusulas de cobertura o seguros de tipo de cambio para mitigar riesgos. En comparación con los créditos UVA, la cuota inicial suele ser más baja en términos reales, pero con mayor incertidumbre cambiaria.

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