El titular del Palacio de Hacienda cree que el plan atraviesa por un problema de falta de confianza y por ello se defiende de todo mientras envía asistencia financiera a 12 provincias.
El Ministerio de Economía tiene un diagnóstico sobre la coyuntura y opera en consecuencia aún cuando la realidad pueda estar indicando otra cosa. Para el equipo de Luis Caputo hay un problema de confianza en el plan que deriva del proceso electoral del cual ya pasaron cuatro meses.
Frente a ello la estrategia ha sido responder todas las observaciones y críticas provenientes de economistas y rechazar cualquier comentario adverso del periodismo. Es lo que ha hecho el titular del Palacio de Hacienda el domingo por la noche en el canal LN+.
Lo que más ha golpeado en las últimas horas han sido las denuncias sobre funcionarios de Economía que tomaron créditos hipotecarios. Entre ellos aparecen los nombres de figuras fundamentales, como el secretario de Finanzas, Federico Furiase. Piezas clave que si se ponen en duda generarían mayor desconfianza a la que hay ahora.
Caputo afirmó este domingo que él mismo indujo a sus funcionarios a tomar créditos. "No hay nada ilegal o inmoral en ello", afirmó. Lo primero es mas creíble seguro, lo segundo es discutible.
Caputo se muestra totalmente refractario a aceptar que algo pueda andar mal. Se mantiene muy firme en rechazar cualquier atisbo de crítica. Si bien hay docenas de encuestas que señalan que hay una mayoría que cuestiona puntos del programa o que dice estar peor que el año pasado, el ministro aseguró que "la dinámica económica indica que la gente está mucho mejor que en 2023".
En cuanto al Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), correspondiente a febrero, que es que se publica en abril, reconoció que "puede ser que venga negativo" pero aclaró que el mes "tiene dos dias hábiles menos".
Por otro lado, Luis Caputo admitió que la inflación de marzo podría ubicarse más alta por el impacto de la guerra, aunque descartó de plano un escenario de estanflación (inflación y recesión) y defendió la solidez del programa oficial. El ministro indicó que “no hay estanflación, los datos muestran lo contrario”.
"Yo creo que la mayoría del periodismo nos odia, por eso yo me guío por los datos, los datos miden la realidad y son incontrastable, estamos en récord de producto bruto y actividad económica y yo creo que se nota pero los medios tratan de instalar que no se nota". “El periodismo nos declaró la guerra”, concluyó.
En la mirada del titular del Palacio de Hacienda, y del presidente Javier Milei, todo va bien, solo que la inflación a niveles de 2,5% mensual persistente es producto de desconfianza en un potencial regreso del kirchnerismo. Bajo esta hipótesis, superado ese miedo, la inflación debería caer, recuperarse la demanda de dinero, y la actividad subir. Y con ello, la recaudación fiscal mejorará.
La realidad es que hace 8 meses que la recaudación de impuestos cae en términos reales, pero según indica Caputo, eso se debería a la baja de impuestos, entre ellos lo coparticipables.
Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en promedio, en el primer trimestre de 2026 hubo una caída de 6,1% en los recursos de Origen Nacional que incluye todos los envíos. Los envíos automáticos de coparticipación, bajaron 8% real.
A esto se suma que, desde el inicio de la gestión de Milei, los recursos propios de las provincias han sufrido una caída real promedio del 7,3% en comparación con el promedio de la etapa anterior de enero de 2022 a noviembre de 2023. Además, en enero 2026 los Recursos de Origen Provincial (ROP), es decir recaudación propia. se redujeron 3,5% en términos reales interanuales. Dicho de otra manera, la recaudación provincias, que está más relacionada con la actividad, está bajando.
Frente a ello, este lunes se publicó en el Boletín Oficial un decreto que le otorga a 12 provincias un crédito de $400.000 millones al 15% anual a descontar de la coparticipación. Un verdadero rescate financiero ante estados que habrían reclamado la asistencia porque no pueden cumplir con los pagos fijados en su presupuesto.
Las provincias que pidieron auxilio fueron Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.