El ministro de Economía dijo que el "modelo está mas sólido" que en octubre del 2025 para evitar una corrida cambiaria. Desde la Fundación Libertad y Progreso dijeron que el resultado "es bueno para Argentina",
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este miércoles que la aplastante derrota del Partido Republicano en Estados Unidos a manos de los demócratas no va a alterar la relación con Argentina ni va a generar un problema financiero.
"Mi lectura política del mundo es muy negativa. Los fundamental económicos del mundo son muy malos, pero hoy los países de América latina son mas ortodoxos que los países centrales", dijo Caputo en el marco del encuentro anual de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) que se llevó a cabo en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Al referirse específicamente al resultado electoral dijo que "para Argentina no cambia nada" aunque reconoció que si bien el mercado esperaba una derrota de Donald Trump y que eso ya está descontado en los precios de las acciones y bonos "no era esperado" el mayor margen de votos obtenidos por los demócratas.
Caputo rechazó que en 2027 pueda haber una corrida cambiaria previa a las elecciones como ocurrió en 2025 porque "ahora hay un programa mucho mas sólido".
Al respecto, Aldo Abram, director ejecutivo en la Fundación Libertad y Progreso dijo que "no extraña que los mercados reaccionaran bien con la mala elección de Trump".
"Para el crecimiento de EEUU y mundial ha sido muy negativo. Durante el 2025 aumentó la incertidumbre internacional con la Guerra Comercial. Más incertidumbre mundial es menos movimientos de capitales, menos financiamiento de la demanda y menos crecimiento", explicó Abram.
El economista sostuvo que "esto le pega más a los países cuanto más riesgo tienen; porque al aumentar el riesgo mundial los inversores sacan su plata de los que son más riesgosos".
"Dijo que desde las elecciones y hasta la guerra de Irán, a Argentina le entraban inversiones y crecía. Después salieron los ahorros de argentinos y extranjeros, desfinanciando la demanda interna y caímos en recesión", explicó el director de Libertad y Progreso.
En ese sentido, dijo que "la suba del petróleo hizo aumentar nuevamente, fuerte, el riesgo internacional, incrementó los índices de precios y llevó a la Fed a subir las tasas".
"Otro shock externo para Argentina. La verdad, la gestión de Trump fue negativa para Argentina, porque mantuvo la incertidumbre internacional si está dificultando el financiamiento del país", añadió Abram quien solo rescató la ayuda del swapp de u$s20000 millones del año pasado.
Analistas coinciden que en América latina, la derrota republicana puede afecta del siguiente modo:
Debilitamiento del dólar y alivio en las monedas locales: La perspectiva de un gobierno dividido en Washington frena expectativas de expansión fiscal desmedida, reduciendo la presión al alza sobre el dólar global. Esto suele favorecer la apreciación o estabilización de divisas clave de la región como el peso mexicano, el real brasileño y el peso colombiano.
Tasas de interés y bonos soberanos: La menor presión sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos otorga mayor margen a los bancos centrales de América Latina para gestionar sus ciclos de recortes o mantenimiento de tasas. Además, mejora el apetito por el riesgo (escenario risk-on), abaratando el costo de emisión de deuda para países emergentes.
Precios de materias primas (Commodities): Un dólar más débil impulsa cotizaciones internacionales clave como el cobre, el petróleo y los productos agrícolas. Esto beneficia a las economías exportadoras de la región (Chile, Perú, Colombia y Brasil) vía mejora en sus términos de intercambio.