Las condiciones para que la Argentina pueda salir nuevamente a los mercados a renovar sus vencimientos, en vez de pagarlos con dólares, mejoraron.
El riesgo país de la Argentina perforó los 500 puntos al cierre de la semana según indica el principal índice MCI del JP Morgan, luego de que la calificadora Fitch le subiera la nota a los bonos del país de CCC a B-.
El dato fue seguido con atención por el presidente Javier Milei, quien en un encuentro con empresarios este jueves consideró que la Argentina "ha hecho méritos suficientes" para lograr una mejor calificación.
En rigor, el índice llegó a 488 puntos, que quedó casi a nivel que llegó a tener en enero en 483, que es el punto más bajo desde que Javier Milei llegó al gobierno, con 2800 puntos.
Es de recordar que el riesgo país representa en puntos la sobretasa que paga un bono argentino a 10 años en el mercado internacional por encima del similar emitido por el Tesoro de Estados Unidos.
El dato de la jornada indica que si el gobierno hubiera salido hoy al mercado con un bono de legislación de Nueva York, tendría que pagar 4,88% por encima de lo que paga el tesoro estadounidense. Como este ultimo esta pagando un 4,4% anual, un titulo argentino tendría que pagar 9,28% anual en dólares.
Para algunos analistas económicos este sería un punto al que mejor podría aspirar el país en este momento. Precisamente, el Tesoro argentino terminó esta semana de completar un cupo de u$s2000 millones pero con bonos de legislación argentina.
En el mercado local el titulo denominado AO27 conocido como Bonar, que vence antes de las elecciones presidenciales, paga un 5,8% anual. Su bono hermano, el que vence en octubre del 2028, paga una tasa similar a la internacional, cercana al 9%.
Un detalle a tener en cuenta y es que cuando baja el riesgo país, quiere decir que el país mejora en sus condiciones para invertir, eso implica menor riesgo para los inversores, y entonces la tasa es mas baja. Ese efecto se logra por la suba del precio del bono en el mercado de capitales.
Al mejorar el precio la tasa implícita del mismo cae. El bono denominado GD30 que vence en 2030, ahora tiene un precio de u$s65,30 por un papel que nominalmente vale u$s100. La tasa implícita se calcula tomando el diferencial entre el valor de mercado y el nominal y el rendimiento que ofrece hasta el día en que se cancela. Cuanto mas suba el precio, la tasa es menor, pero indica que el país es mas seguro.
La Argentina no tiene buena reputación en los mercados de capitales. Periódicamente enfrenta eventos de default o reestructuraciones. La ultima fue la que negoció el ex ministro Martín Guzmán. Los bonos que se están abonando ahora son los que entregó a los bonistas para salir del default anterior.
Argentina tendría que salir a emitir deuda en dólares en los mercados globales este año para así permitir al Banco Central acumular reservas de manera más rápida. De hecho, la entidad ya estaría a punto de lograr la meta de u$s10.000 millones de compras, pero de eso casi no quedó nada: se fue a pagar vencimientos de deuda con bonistas y organismos.
Las calificadoras no le mejoran aún mas la nota a la Argentina porque dado su pasado, existe el temor a que un cambio de signo ideológico del gobierno derive nuevamente en una alteración de las condiciones del préstamo. Eso le pondría un piso al riesgo imposible de romper por lo menos hasta octubre del año próximo. Cabe recordar que el riesgo de países similares en la región, como Ecuador de 404 puntos, o Brasil, cercano a 200 puntos.
El problema para la Argentina de endeudarse a las tasas actuales en dólares es que es mucho mas alta que su tasa de crecimiento económico, lo que haría que la deuda comience a crecer cuando se la mide en relación al PBI y no fuera sustentable con el tiempo. Ese sería uno de los inconvenientes que tendría que resolver un futuro gobierno.