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La obra social otorga una ayuda mensual para que sus afiliados con sensibilidad al gluten puedan acceder a productos sin TACC.
En otra ayuda a sus afiliados, el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) otorga un subsidio mensual para que los jubilados que sufren celiaquía puedan acceder a harinas y premezclas libres de gluten, que suelen ser más caras que las que sí tienen TACC (Trigo, Avena, Cebada y Centeno). Este beneficio fue establecido por la Ley 26.588.
Los denominados alimentos sin TACC no contienen gluten, una proteína presente en algunos cereales, y son aptos y seguros para personas con celiaquía. Se elaboran mediante procesos certificados que evitan la contaminación cruzada y se los identifica con un sello. Además, al contar con una fabricación específica, son menos accesibles económicamente.
La ayuda del PAMI consiste en el pago de un monto de $46.966,07 para que sus afiliados con celiaquía puedan cubrir algunos costos y adquirir estos alimentos. Según asociaciones de pacientes, los productos sin TACC llegan a valer hasta un 60% más que sus equivalentes tradicionales. El bono busca reducir esa brecha y aliviar el gasto mensual que enfrentan los adultos mayores diagnosticados con esta enfermedad autoinmune crónica.
El PAMI otorga un subsidio para que los afiliados con celiaquía puedan acceder a productos sin TACC.
El trámite para acceder al subsidio podrá realizarlo la persona afiliada, su apoderado/a o familiar. Y se deberá presentar la siguiente documentación:
El trámite para pedir la ayuda del PAMI puede realizarse personalmente en las oficinas de la obra social con turno previo o de forma digital a través del celular, computadora o tablet. En este caso, hay que realizar los siguientes pasos:
Los productos sin TACC están debidamente señalizados.
La ayuda económica para personas con celiaquía se enmarca en las políticas de acompañamiento del organismo, que además mantiene en vigencia otros programas de asistencia, como la entrega gratuita de lentes recetados para afiliados.
En ese sentido, es importante que los jubilados cuenten con su oftalmólogo de cabecera, que pueden encontrar en la cartilla médica de PAMI. Si el profesional determina que el paciente necesita anteojos, la misma obra social se hace cargo de la cobertura. El organismo cubre sin costo un par de lentes para ver de cerca y otro para ver de lejos, o bien un par de lentes bifocales por año prestacional.
Para acceder a la prestación, se necesita presentar la siguiente documentación:
El afiliado deberá solicitar los lentes directamente en la óptica con la indicación de la Orden médica electrónica (OME) del médico oftalmólogo tratante (de cartilla). La OME está plasmada en sistema y ambos prestadores tienen acceso a ella, por lo cual no es necesario imprimirla.
Para el trámite no hace falta concurrir a la Agencia ya que se puede elegir entre las ópticas de la cartilla de PAMI, disponible en su página web oficial o en la aplicación Mi PAMI. Cabe destacar que la elección de la óptica es libre dentro del territorio nacional.