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Las autoridades argentinas reforzaron los controles en los cruces internacionales cordilleranos. A las fuerzas de seguridad local se sumó Interpol.
En las últimas horas, los pasos fronterizos de Argentina han reforzado sus controles de seguridad, debido a la fuga de tres peligrosos presos chilenos que podrían intentar ingresar al país dado la cercanía. Ante esta situación, a las fuerzas de seguridad local se sumó Interpol para realizar los controles.
Los cruces internaciones directamente alertados son los ubicados en las provincias de Mendoza y San Juan, a las que se le suma San Luis.
Según informaron, esta fuga de alto impacto se produjo el pasado viernes a las 2:30 en el Complejo Penitenciario de Valparaíso, en Chile, cuando los tres internos de alta peligrosidad escaparon con ayuda externa del penal. Gendarmería de Chile y el Ministerio Público, contaron que los internos cortaron los barrotes de sus celdas y se dirigieron hacia el muro perimetral.
En ese momento, el personal de guardia en el puesto de vigilancia N°4 del penal de Valparaíso alcanzó a divisar la fuga y dio alerta de inmediato. Sin embargo, los reos contaban con ayuda externa, por lo que lograron consumar su huida mediante un cable de acero, instalado desde el techo del módulo 105 hasta un vehículo estacionado en el exterior, como si fuera una tirolesa, según explicaron los portales chilenos que reflejaron lo sucedido.
Luego de confirmarse la fuga, se activaron de inmediato los protocolos internos, en primer lugar, se censó a los presos y se notificó al Ministerio Público. Fue la Sección de Investigación Policial de Carabineros quien peritó un auto marca Hyundai, que tenía pedido de secuestro por robo y que sería el que se utilizó en la fuga.
Al tiempo que se inició un sumario administrativo para determinar posibles responsabilidades internas en la fuga, el Servicio de Encargo y Búsqueda de Personas y Vehículos de Carabineros trabaja en la localización de los prófugos.
Las autoridades chilenas confirmaron que los internos que se fugaron habían sido condenados. Se trata de Jairo Adonis González Miranda, Juan Israel González Quezada y Claudio Alexander Fornes Vicuña.
Juan Israel González Quezada:
Conocido por sus alias "Enemigo Público" e "Israel", tiene 27 años, es de nacionalidad chilena y estaba domiciliado en Pedro Aguirres Cerda, Santiago. Cumplía condena a cadena perpetua por el asesinato del suboficial mayor de Carabineros David Florido, ocurrido en 2022.
Según los antecedentes judiciales, González Quezada, por el homicidio por el que fue condenado, llevaba una pistola con cargador extendido e intentó evadir a los funcionarios efectuando disparos, uno de ellos impactando en la víctima y provocándole un traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte.
Entre sus señas morfológicas se destaca un tatuaje con un versículo bíblico en el bajo vientre.
Jairo Adonis González Miranda:
Tiene 25 años, no se le conoce públicamente ningún alias, es chileno y residía en Macul, Santiago. Fue condenado a perpetua por un robo con homicidio. En su causa se detalla que, asesinó a una mujer a la que golpeó en reiteradas ocasiones y posteriormente la estranguló con un cable alargador.
Luego del ataque, robó objetos personales como una mochila, una casaca y audífonos y se retiró del lugar en moto. En cuanto a sus rasgos particulares, presenta un tatuaje de manga completa en el brazo izquierdo, con figuras de un samurái, una ciudad china y una flor.
Claudio Alexander Fornes Vicuña:
Es apodado "Conejo", es chileno y tiene 34 años. Su residencia conocida es en Valparaíso, en la Población Rodelillo. Fue condenado por robo con homicidio, además de registrar antecedentes por tráfico ilícito de drogas. Estaba previsto que terminara su condena el 22 de agosto de 2026.
Presenta como seña morfológica un tatuaje en el hombro derecho con la figura de un diablo y las iniciales J.A.