Un proyecto de ley propone conmemorar cada 5 de junio la Cultura Ricotera y el Pogo en honor al legado del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Tras la muerte del Indio Solari, un proyecto presentado en el Congreso busca declarar el 5 de junio como el Día Nacional de la Cultura Ricotera y el Pogo.
La iniciativa, impulsada por el diputado Esteban Paulón, apunta a reconocer el legado artístico y cultural del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Carlos Alberto "Indio" Solari, quien murió el viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir y enlutó a la música nacional.
La iniciativa girada por Paulón invita "a las provincias, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a los municipios a adherir a la presente ley y a desarrollar actividades conmemorativas en el marco del Día Nacional de la Cultura Ricotera y el Pogo".
El “pogo” es técnicamente un baile, así lo definen los diccionarios de Oxford y Merrian Webster, dos de los más consultados del Reino Unido, que incluyen el término dentro de sus ediciones.
Alli definen al pogo (baile) como “saltar hacia arriba repetidamente, siguiendo la música, como se hace en los conciertos de punk rock”.
Según estos diccionarios, y también según varios músicos, el pogo nació con el movimiento punk, en Londres, en la década de 1970. Específicamente, habría sido creado por un hombre: John Simon Ritchie, también conocido como Sid Vicious.
La cantante Debbie Harr, de la banda Blondie, explica que pogo viene del juguete “pogo stick”, o bien “pogo saltarín”, ya que el baile imita el salto con el juguete. La primera patente del artefacto es de 1920. Sus inventores fueron los alemanes Max Pohlig y Ernst Gottschall, quienes para nombrar su creación unieron los comienzos de sus apellidos.
El pogo más grande del mundo nace cuando miles de personas están saltando al mismo tiempo durante los primeros acordes de “Ji ji ji”. Una postal que trascendió la música y a nuestro país y se instaló en la cultura popular con un nombre propio.
La canción “Ji ji ji” se convirtió en el momento más esperado de cada recital de “Los Redondos”. Cuando llegaban sus primeros acordes, miles de fanáticos saltaban al mismo tiempo. Los primeros acordes operaban como una señal de alerta y la multitud abría gigantescos círculos en el césped o el asfalto, ganando espacio físico para lo inevitable. Tras los versos iniciales, la batería marcaba el quiebre. Al grito unísono de “¡No lo soñé!”, se desataba la liberación: cientos de miles de cuerpos impulsándose hacia arriba, moviéndose como un único organismo.
El fenómeno no nació de un día para otro fue en la etapa solista del Indio Solari, con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, donde el ritual alcanzó dimensiones inéditas. Fue el propio Solari quien terminó de bautizar el fenómeno. Durante sus shows multitudinarios comenzó a presentar el momento de “Ji ji ji” como “el pogo más grande del mundo”. En Tandil lanzó la frase que quedaría para la historia: “Este será el pogo más grande del mundo, hacete a un lado Mick Jagger”.
Uno de los hitos más recordados ocurrió precisamente en Tandil, el 12 de marzo de 2016, cuando el recital reunió entre 150.000 y 200.000 personas según distintas estimaciones. Aquella noche se convirtió en uno de los espectáculos pagos más multitudinarios de la historia de la música argentina. Las imágenes aéreas de la multitud saltando en sincronía recorrieron el mundo y alimentaron aún más el mito.