El denominado RIFL que otorga rebajas de cargas sociales para los que sumen nuevos empleados tuvo una aceptación del 10%. El salario dinámico lo aplica el 1%.
Un informe privado revela que la implementación de las nuevas normas instituidas a través de la reforma laboral sancionada este año por el Congreso viene lenta entre las empresas.
El trabajo es de la consultora internacional PWC y señala que "el 82% de las organizaciones mantiene sin cambios su esquema de beneficios y apenas un 2% incorporó nuevas prestaciones vinculadas a la normativa, como reintegros por transporte o beneficios de alimentación".
"Respecto del beneficio de alimentación (tickets) previsto por la reforma, el 38% de las empresas ya lo implementó, mientras que el 42% no prevé incorporarlo en el corto plazo y un 9% continúa evaluándolo", dice el estudio.
El mismo agrega que también hay demoras en la adopción de otras modalidades previstas. "Solo el 1% implementó el esquema de salario dinámico, el 9% ya utiliza el banco de horas y apenas el 10% comenzó a incorporar nuevas relaciones laborales mediante el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL)", dice el trabajo.
PWC indica que "en la mayoría de los casos, las organizaciones aún mantienen estos cambios bajo análisis o consideran que no resultan aplicables a su realidad".
El relevamiento pone en evidencia que las prestaciones complementarias tarda en ganar espacio como herramienta de compensación. El 44% de las empresas las incorpora dentro de su estrategia de beneficios, incluyendo telefonía celular, reintegro de gasto por internet, mientras que un 11% evalúa su impacto sobre el costo laboral.
"La compensación dejó de medirse únicamente por el salario. En un contexto de mayor estabilidad, las organizaciones comienzan a construir propuestas de valor más integrales, incorporando beneficios y herramientas que contribuyen tanto al bienestar de las personas como a la sostenibilidad del negocio", afirmó Mariela Rendón, senior Manager de People & Organisation de PwC Argentina.
El estudio se llevó a cabo entre 148 empresas en la Argentina. El mismo también evalúa los ajustes de salarios previstos para el personal fuera de convenio previsto para lo que resta del 2026.
El trabajo indica que en los primeros seis meses del año, las empresas otorgaron un incremento salarial promedio del 13,48% al personal fuera de convenio y estiman cerrar el año con ajustes del 27%, frente a una inflación proyectada del 28,44%. "Esta convergencia refleja un escenario más estable que permite planificar las políticas de compensación con mayor anticipación", explica el reporte.
Otro de los principales cambios observados es la frecuencia de los incrementos. El 60% de las compañías concentra los ajustes en esquemas trimestrales (31%) y cuatrimestrales (29%), mientras que los ajustes mensuales y bimestrales representan apenas el 17% del total. La tendencia marca un alejamiento de la dinámica de revisiones permanentes que predominó en los últimos años.