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El ex director del FMI Héctor Torres afirma que el país sacó un “aplazado” en materia de acumulación de dólares, y que ahora hay que ver los nuevos compromisos asumidos por Buenos Aires.
El gobierno argentino logró bajarle el perfil a lo que fue un incumplimiento de las metas del acuerdo con el FMI firmado en abril: no llegó a acumular las reservas internacionales que indicaban entre los objetivos del programa para la primera mitad del año.
El hecho de que el organismo con sede en Washington haya aprobado los papeles que le presentó el ministro de Economía, Luis Caputo, no sorprendió a nadie. Se sabía que a pesar de que Buenos Aires no había sido fiel al espíritu del convenio, la aprobación estaba antes de que se hiciera la revisión.
Si bien la posición Argentina en cuanto a su economía es delicada, también es el principal deudor en términos individuales del organismo. Cualquier programa y préstamo de dinero a la Argentina es una silla eléctrica para los directores.
No es posible que el Fondo cargue contra la Argentina, por lo menos en una instancia tan temprana del programa, porque dejarían caer un préstamo que se ubica arriba de los u$s 44.000 millones, que es el 28% de la cartera del organismo. Por lejos, la Argentina es un problema para los que tienen que comprometer su prestigio profesional al otorgar una facilidad.
Lo que ha sorprendido es que en el comunicado de la semana pasada no se menciona la palabra “dispensa” o “waiver”. Tan solo se señala que Argentina pasó el examen y que el mismo será elevado al Board para que lo apruebe y le pase otros u$s 2.000 millones, luego de los u$s 13.000 que ya recibió en el primer desembolso.
Según señala el abogado experto en derecho internacional y ex director del FMI por Argentina Héctor Torres, el equipo de Luis Caputo “sacó un aprobado en política fiscal, un regular en política monetaria y cambiaria y desaprobado en acumulación de reservas”.
“No es la primera vez que el FMI firma algo con Argentina que sabe que el país no va a cumplir. Todo lo que se firmó con Sergio Massa el Fondo sabía que lo iba a cumplir. En este caso, el gobierno de Milei ha sido más transparente”, señaló.
Torres recuerda que apenas se anunció el acuerdo y llegó el primer desembolso los economistas empezaron a monitorear si el gobierno compraba dólares y en ese momento fue el propio presidente Javier Milei quien anticipó que el BCRA solo iba a adquirir cuando el valor del dólar se ubicará por debajo de los $1.000 (piso de la banda cambiaria). Es más anticipó que el valor de la divisa se iba a desplomar (algo que no pasó).
En ese momento quedó claro para Washington que Buenos Aires, una vez más como con otros gobiernos, no iba a cumplir lo firmado. Y como ocurre casi normalmente, el organismo vuelve a dar dispensas hasta que por alguna razón Argentina entra en crisis y deja caer el acuerdo, hasta una nueva negociación.
Al final del camino, las definiciones de los técnicos del Fondo dejan paso a la política y ahí es donde aparece Kristalina Georgieva con los directores que suelen respaldar a Estados Unidos, el máximo accionista, y dan el visto bueno.}
En este caso, para lograr que el FMI le mande en los próximos días u$s2.000 millones más, Luis Caputo tuvo que presentar un pedido de “perdón” lo que en términos técnicos se denomina “waiver”. En esa dispensa, el país tiene que explicar por qué no logró cumplir con lo prometido y se tiene que comprometer a tomar nuevas medidas para lograrlo, o al menos fijar una nueva meta.
Eso se va a conocer dentro de unas semanas cuando el Board del FMI tome el texto que acordaron los funcionarios argentinos y del organismo, y lo apruebe. En ese momento se dará a conocer cómo quedó el programa y sus nuevas metas y eso es lo que estará esperando el mercado.