La medida que se aplica en EE.UU, estará en el próximo paquete de medidas que piensa enviar al Congreso. Las diferencias que habría en Argentina.
El presidente Javier Milei anunció recientemente en un programa de streaming libertario, que el próximo paquete de medidas que piensa enviar al Congreso, que incluye la reforma de la carta orgánica del Banco Central, incluirá una ley de "shutdown".
Se trataría de una medida extrema de parte del Gobierno Nacional para los casos en que el Congreso no le apruebe el Presupuesto al Gobierno, que le permitiría "cerrar el Estado" en caso de que se termine el dinero del presupuesto.
En general, se usa para presionar políticamente a los diputados y los senadores, el presidente declara el "shutdown" y en ese momento solo siguen funcionando los servicios esenciales del Estado Federal, como pueden ser los servicios de seguridad, los controladores aéreos, emergencias.
En el caso de la Argentina, una de las dependencias del Estado que podría seguir funcionando a pleno sería el ARCA, porque es esencial para seguir recaudando impuestos.
Cuando hay un cierre del Estado en Estados Unidos, los empleados que no son esenciales regresan a sus casas y son licenciados sin sueldo. En otros casos pueden quedar obligados a trabajar sin cobrar, como es el caso de los aeropuertos.
Como la medida puede resultar socialmente muy impopular, es una herramienta final que se guarda el Poder Ejecutivo estadounidense para lograr ampliación de los créditos presupuestarios.
En Argentina el Poder Ejecutivo está autorizado por el Congreso a cambiar el destino del dinero autorizado a gastar. De hecho, con el instrumento legal actual, Milei podría conseguir el mismo efecto que un shutdown.
Podría pasar a cero determinadas partidas y pasarle el dinero a otras. Lo que podría resultar distinto es el tratamiento de los empleados del Estado. En caso de que se los licencie sin sueldos o con rebaja salarial podrían iniciar juicios laborales.
La novedad que presenta el proyecto libertario es que se quiere usar ese recurso extremo como mecanismo para limitar el gasto público. En el supuesto caso que se aprobara algo así, para que el Gobierno Federal se quede sin dinero para gastar, tendría que haber elaborado muy mal el presupuesto.
Cabe recordar que el próximo 15 de septiembre se va a presentar ante el Congreso el proyecto de ley de Presupuesto 2027, la cual va a contener una proyección de crecimiento económico, y en función de ello, una estimación del gasto y de los recursos para financiar ese gasto.
El propio ministro de Economía, Luis Caputo, debería errar demasiado a las proyecciones si, por ejemplo, el año próximo se queda sin dinero al llegar octubre. En general ocurre otra cosa: todo se subestima y cuando se poner en marcha el ejercicio empieza a sobrar dinero porque el gobierno le calcula de menos a la columna de los recursos, sobre todo, en impuestos.
El único detalle que ofreció Milei de su propuesta es que "solo va a afectar al gasto político", algo que en boca de un libertario puede resultar cualquier cosa.
Un ejemplo es el presupuesto universitario, donde su objetivo hasta ahora al recortarle fondos ha sido en realidad atacar al cuerpo de docentes y empleados por considerar que son "militantes políticos" en un contexto donde claramente entre el radicalismo, la izquierda y el peronismo se distribuyen el control de la institución.
En todo caso, si fuera lo que considera "gasto político" estaría apuntando al Poder Legislativo, tal vez, tratando de cortarle las partidas para las dietas de los legisladores y los contratos de sus asesores. Si fuera ello, está claro que un proyecto de ley de shutdown no tendría la mínima chance de ser aprobado.