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"Son inglesas": el exabrupto de un diputado chileno que reavivó la tensión por Malvinas

Javier Olivares Avendaño trazó un paralelismo con el Estrecho de Magallanes. Sus dichos llegaron días después de que Kast respaldara por escrito la posición argentina junto a Milei.

Una frase encendió la política trasandina y puso en evidencia la tensión interna del Congreso chileno sobre la relación con la Argentina. El diputado Javier Olivares Avendaño, integrante de la Comisión de Defensa Nacional y presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado de Chile, afirmó en una sesión parlamentaria que las Islas Malvinas "son inglesas".

Lo hizo trazando un paralelismo con el reclamo territorial chileno sobre el Estrecho de Magallanes: "Así como las Falklands son inglesas, el Estrecho de Magallanes es chileno", sentenció el legislador del Partido de la Gente, un espacio que se define en el centro del arco político chileno.

La declaración llegó en el peor momento posible para la diplomacia bilateral. Solo días antes, el presidente chileno José Antonio Kast había respaldado explícitamente la posición argentina sobre las Malvinas durante la visita de Javier Milei a Santiago.

El Presidente llegó a Chile este jueves por la mañana y se reunió con su par José Antonio Kast. (Foto: Reuters -Pablo Sanhueza).

El 3 de septiembre, ambos mandatarios firmaron un comunicado conjunto en el que acordaron que "el régimen jurídico del Estrecho de Magallanes es el establecido por el Tratado de 1881 y por el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que se encuentran plenamente vigentes y revisten carácter definitivo". En ese mismo documento, Kast respaldó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Las palabras de Olivares Avendaño contradijeron esa postura oficial y no tardaron en generar repercusiones en ambos países. Un segundo diputado chileno, este de extracción oficialista, también declaró que la soberanía de las Malvinas corresponde al Reino Unido y utilizó públicamente la denominación inglesa "Falkland" para referirse al archipiélago.

La interpelación al canciller chileno y el origen de la crisis diplomática

El contexto en el que se produjeron estos dichos viene cargado de tensión desde semanas antes. A fines de agosto, el brigadier general Gustavo Javier Valverde, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, aludió al Estrecho de Magallanes como un espacio de "soberanía", lo que encendió las alarmas en Santiago.

El cruce diplomático que siguió movilizó a las cancillerías y a los ministerios de Defensa de ambos países, y derivó en cuestionamientos internos al gobierno de Kast sobre cómo manejó la situación.

El resultado fue una votación en la Cámara de Diputados de Chile: 57 votos a favor, 49 en contra y una abstención para aprobar la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna, programada para el 28 de septiembre. Legisladores opositores calificaron la actuación de la Cancillería como "desprolija" y "ambigua", y consideraron que las medidas adoptadas frente a la Argentina fueron "débiles".

Olivares Avendaño salió a explicar su postura después de la repercusión de sus dichos. En declaraciones a medios chilenos, sostuvo que "Chile debe relacionarse con Argentina desde la amistad, la cooperación y el respeto, pero nunca desde la subordinación ni desde el temor a decir aquello que corresponde decir".

Reconoció que Argentina "tiene derecho a sostener su posición sobre las Malvinas por las vías diplomáticas que estime pertinentes", aunque aclaró que "una reivindicación no cambia por sí sola la realidad existente ni convierte automáticamente un territorio en propio".

La interpelación del 28 de septiembre será la próxima instancia en la que el Congreso chileno evaluará formalmente la gestión diplomática del gobierno de Kast en este episodio. Mientras tanto, la frase de Olivares Avendaño quedó instalada como un nuevo punto de fricción entre ambos países.

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