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Agosto sorprendió a los consumidores con la suba del precio de la carne. Lo que se esperaba para octubre por falta de oferta, finalmente llegó de forma anticipada y por un efecto colateral. Entre el aumento del blue y la implementación del “dólar maíz”, el asado aumentó en promedio un 25%. Este factor le sumará más presión a los índices de inflación previstos para este mes y complicará aún más los planes del Gobierno en los meses más calientes del escenario electoral.
Este aumento pone punto final a la estabilidad que venía teniendo la carne en los últimos meses. El kilo de asado, por ejemplo, se encareció 67,9% en los últimos 12 meses contra el 116,9% que subieron los alimentos en el mismo período. En el caso de otros cortes populares, el alza interanual fue del 73,4%.
El secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, calculó un retraso en el sector de "un 40%". Según comentaron dueños de carnicerías, "el precio de la carne está muy pisado, ya que en marzo se registró el último aumento, y para las próximas semanas habrá otros ajustes", en coincidencia con las elecciones PASO.
El movimiento de los precios de las carnes era una de las incógnitas de las últimas semanas, sobre todo en los insumos importados y en los fletes, que desde la semana pasada tienen un recargo adicional, como parte de las medidas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“El campo se maneja por expectativas”, dicen en el sector tras la recuperación del ganado. Luego de la sequía, con la reactivación de las lluvias se aguarda más pasto en los campos y una retención para hacer engordes, lo que luego significará, más adelante, una mayor oferta de carne pero menor en el mientras tanto. Por otra parte, según alertaron, la cadena se ve impactada en los costos por el dólar maíz, insumo clave para los feedlots, que engordan a corral. A junio pasado, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) la carne acumulaba un aumento del 71,3% en los últimos doce meses, por debajo de la inflación general interanualizada del 115,6% del Indec.
El viernes pasado, tras la suba del “precio vivo”, los matarifes y frigoríficos no tuvieron más remedio que trasladarlo a los carniceros y estos a sus mostradores. De hecho, “ya el viernes hubo una importante suba promedio de $300, que impactó de lleno en los bolsillos flacos de los consumidores”.
Para Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya), la hacienda va a seguir subiendo. “El mes de junio hubo la faena más grande pero fue porque los productores estuvieron liquidando sus animales por la sequía; sumado a que la vaca flaca de exportación a China empezó a empujar. Esperando un dólar distinto con un cambio de política económica, el que pueda aguantar hasta diciembre, lo va a hacer”, dijo a la prensa.