La secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad. La Justicia analiza si hubo exceso en el accionar del agente. IMÁGENES SENSIBLES.
Un policía quedó detenido en las últimas horas tras un salvaje episodio, donde una mujer murió en medio de un presunto intento de robo. El caso, que incluye una filmación de una cámara de seguridad, abre una investigación para determinar si el agente actuó en legítima defensa o si existió un exceso en el uso de la fuerza.
El hecho se registró durante la madrugada del miércoles en la esquina de Da Vinci y Montgolfier, en González Catán, partido de La Matanza, donde vecinos alertaron por una serie de disparos. Cuando la Policía Bonaerense llegó al lugar, encontró una moto abandonada y comenzó a reconstruir lo sucedido.
El agente involucrado fue identificado como Héctor Camejo, inspector de la fuerza porteña. Según su relato inicial, fue abordado por dos personas que intentaron asaltarlo mientras se encontraba fuera de servicio. En ese contexto, aseguró, que uno de los sospechosos realizó un gesto con un arma. Luego se comprobó que se trataba de un objeto de plástico, que fue secuestrado en la escena.
La secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad. En las imágenes se escuchan los disparos, se observa a la mujer caer al suelo y a su cómplice pedir ayuda antes de escapar. Ese material se convirtió en una pieza central para la investigación.
En el lugar, los peritos hallaron diez vainas servidas, lo que marca la cantidad de disparos realizados durante el episodio.
La causa quedó en manos del fiscal Adrián Arribas, titular de la UFI de Homicidios de La Matanza. Desde la fiscalía se busca determinar si la respuesta del policía fue proporcional a la situación que enfrentaba.
Una de las hipótesis que se analiza es que el agente pudo haber continuado disparando incluso cuando la amenaza ya no estaba activa. Este punto resulta clave para definir su situación procesal.
La mujer herida fue trasladada al Hospital Favaloro, donde murió a causa de un disparo que impactó en la zona de las costillas. Hasta el momento, no se logró establecer su identidad, ni la de su acompañante.
El fiscal también ordenó la recolección de más imágenes de cámaras de la zona para reconstruir con precisión el recorrido del segundo sospechoso.
Tras el hecho, Camejo se presentó por sus propios medios en una comisaría de la zona. Allí quedó detenido por personal de la Policía Bonaerense, a la espera de ser indagado.
Su testimonio deberá ser ratificado ante la fiscalía, mientras se avanza con las pericias balísticas y el análisis de las filmaciones. También se evaluará la trayectoria de los disparos y el contexto en el que se produjeron. El eje de la investigación se centra en establecer si existió una reacción defensiva justificada o si el accionar del policía superó los límites permitidos por la ley.
El tiroteo de La Matanza sigue abierto y, con la evidencia reunida hasta el momento, la Justicia busca reconstruir cada detalle para definir responsabilidades en un episodio que combina un presunto intento de robo, el uso de un arma reglamentaria y la muerte de una persona en la vía pública.