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Un policía que trabaja en una app de viajes mató a un ladrón de 16 años: la familia lo obligó a llevarlo al hospital

El efectivo habría disparado el arma reglamentariamente Bersa 9 milímetros, al menos cinco veces.

Un policía que trabajaba como chofer de una aplicación de viajes mató a un ladrón de 16 años durante un violento episodio.Tras el ataque, los vecinos lo obligaron a trasladar al adolescente herido al hospital.

El efectivo que estaba de civil, había comenzado un viaje aparentemente habitual. Sin embargo, los dos jóvenes que subieron al vehículo habrían simulando ser pasajeros para atacarlo.

El auto terminó destrozado a piedrazos. En medio del forcejeo para evitar que le robaran el auto, el subteniente sacó su arma reglamentaria y disparó cinco veces. Uno de los presuntos delincuentes, Santino Ramón Tabarez, recibió dos impactos y murió poco después en el hospital.

El hecho ocurrió en el partido de La Matanza y el fiscal que intervino en la causa consideró, en principio, que el agente actuó en legítima defensa.

Así fue el ataque que terminó en tragedia

De acuerdo a la reconstrucción del hecho, todo sucedió cuando el policía llegó a buscar a una supuesta pasajera. Al estacionar, dos jóvenes se subieron al vehículo: uno ingresó por la puerta trasera y habría trabado el freno de mano para impedir que el conductor pudiera escapar. El otro se ubicó del lado del conductor, lo amenazó con un arma y comenzó a golpearlo con la culata.

El subteniente intentó defenderse a golpes y durante el forcejeo, logró sacar su pistola reglamentaria Bersa 9 milímetros y disparó cinco veces.

Dos de los proyectiles alcanzaron a Tabarez: uno en la cabeza y otro en el pecho. El adolescente, de 16 años, cayó herido dentro del auto, mientras que el segundo sospechoso fue reducido por el efectivo y quedó retenido en el asiento delantero. Luego de los disparos y la tensión empezó otra escena, todavía más caótica.

Lo obligaron a llevar al delincuente al hospital

Mientras el policía intentaba comunicarse con el 911, familiares y vecinos de los jóvenes llegaron hasta el lugar.Según declaró el efectivo ante la Justicia, comenzaron a arrojar piedras contra el vehículo y a amenazarlo de muerte.

En medio de la confusión, el grupo habría conseguido rescatar al segundo sospechoso. El policía quedó rodeado y, bajo amenazas, terminó obligado a trasladar al adolescente baleado hasta un centro de salud.

El viaje fue hasta el Hospital Balestrini. De acuerdo con el relato incorporado a la causa, la madre de Tabarez y otros allegados siguieron amenazándolo durante todo el trayecto. Cuando llegaron al hospital, los médicos constataron que el adolescente había muerto. El policía informó inmediatamente lo ocurrido y se activó un operativo para evitar nuevos incidentes.

El estado en que quedó el auto aportó otra pieza a la investigación. El coche fue secuestrado y trasladado desde el estacionamiento del hospital para ser sometido a peritajes: tenía la luneta trasera rota, piedras en el interior y un impacto de bala en el torpedo.

Los investigadores deberán determinar ahora de dónde salió ese disparo y reconstruir con precisión la secuencia de los tiros. También fue secuestrada el arma reglamentaria del subteniente. En cambio, el arma que presuntamente usaron los asaltantes no fue encontrada. Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que pudo haber sido retirada del lugar por los vecinos que intervinieron después del tiroteo.

La investigación

La causa quedó en manos del fiscal Diego Rulli, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza. Como el involucrado es un efectivo de la Bonaerense, las pericias fueron realizadas por la Policía Federal, con el objetivo de preservar la investigación.

Por el momento, el fiscal no dispuso ninguna medida restrictiva contra el subteniente y consideró, en principio, que actuó en legítima defensa.

De todos modos, la causa fue caratulada como homicidio y todavía restan incorporar distintas pruebas para determinar exactamente cómo se produjo el enfrentamiento.

La autopsia será una de las medidas centrales. Permitirá establecer con precisión las lesiones sufridas por Tabarez y aportar elementos para reconstruir la trayectoria de los disparos.

El adolescente había cumplido años el 4 de agosto y, según consta en la investigación, tenía un antecedente por encubrimiento agravado.

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