Ocurrió durante la reconstrucción del crimen en la ciudad de Bhavnagar. El jefe policial afirmó que lo hicieron "para que los delincuentes tengan miedo".
Un joven de 20 años que estaba acusado de matar a su expareja a golpes fue atado a un patrullero y recibió una feroz paliza por parte de un grupo de policías en India. El castigo ocurrió en plena vía pública, frente a decenas de personas.
El acusado fue identificado como Faizal, alias Khatki Rafiq Lakhani, a quien la fuerza de seguridad trasladó hasta la terminal de autobuses GSRTC en la ciudad de Bhavnagar para llevar a cabo la reconstrucción del femicidio de Kajal Baraiya, de 40 años.
El crimen de Baraiya ocurrió noche del 3 de septiembre en la entrada del predio, cuando el imputado, un joven en condición de calle, la abordó junto a un conocido en común, Ravi, alias Boda Rajendra Gohel.La mujer murió horas después en el Hospital General Sir Takhtasinhji.
Un día después, luego de concretar su arresto, personal de la comisaría de Nilambaug llevó al acusado al lugar de los hechos, lo sujetó con sogas contra la carrocería de la unidad policial, columnas y muros del establecimiento, propinándole más de cien impactos con palos.
Testigos filmaron la secuencia, donde se observa que el hombre recibió los azotes, mientras lo obligaban a desplazarse de rodillas hasta romperle la ropa.
La justificación de la Policía: "Fue un caso excepcional"
El inspector a cargo de la dependencia, DP Unadkat, admitió la autoría de las agresiones físicas aplicadas al imputado y justificó el accionar policial al sostener que se trata de un método de intimidación hacia los delincuentes.
“Lo hicimos porque se trata de un caso excepcional. No es un pandillero propiamente dicho, pero tiene la costumbre de causar problemas. Hay muchos otros que se dedican a actividades similares", manifestó el jefe policial.
En declaraciones reproducidas por medios locales, Unadkat agregó: "Cuando se recurre a esto (los azotes), los delincuentes siguen temiendo a la policía. Cuando cometen delitos menores, son arrestados y luego puestos en libertad bajo fianza, por lo que tienen la sensación de que la policía no puede hacerles nada. Cuando hacemos esto, le temen a la policía".
"Este es el primer caso de asesinato en su contra. Anteriormente, había sido acusado de seis delitos, entre ellos secuestro, agresión a agentes de policía y robo. Tres de los casos se tramitaron en la comisaría de Nilambaug, mientras que los otros tres se tramitaron en la comisaría de Vartej", completó la autoridad policial.
Finalizada la reconstrucción, la fiscalía no solicitó la detención preventiva ante el tribunal y el joven fue derivado a prisión preventiva ordinaria.
Un fuerte reclamo por el accionar de la Policía
La Unión Popular por las Libertades Civiles (PUCL), la organización de derechos humanos más grande e influyente de la India, formalizó un aviso legal dirigido a las principales autoridades de seguridad de Bhavnagar.
El escrito, presentado por el secretario general Mujahid Nafees y el abogado Anand Yagnik, exige la apertura de expedientes punitivos contra el inspector Unadkat y los agentes involucrados por los delitos de tortura bajo custodia y tratos inhumanos.
“La ley prevé un mecanismo integral para garantizar la investigación y el castigo de los culpables. Sin embargo, algunos agentes de policía se están tomando la justicia por su mano y están tratando a la institución como una entidad autoritaria", indicaron desde la sede de Gujarat de la PUCL.
En ese sentido, el organismo de derechos humanos añadió que "la flagrante violación por parte de estos agentes de todas las garantías que la Constitución de la India otorga a los acusados es motivo de vergüenza y se deben tomar medidas urgentes contra ellos".
El reclamo judicial puso el foco en el incumplimiento del fallo dictado por el Tribunal Supremo de la India en la causa DK Basu contra el Estado de Bengala Occidental, el cual prohíbe las agresiones físicas a personas bajo custodia estatal.
Asimismo, la presentación recuerda la vigencia de una circular emitida el 12 de mayo por el director general de la fuerza, KLN Rao, que prohibía explícitamente exhibir a detenidos atados con cuerdas en la vía pública.
“La imagen de la policía de Gujarat se ve empañada por acciones como esposar a los acusados, atarlos con cuerdas y exhibirlos públicamente. Este comportamiento inhumano también ensombrece la buena labor policial y deja una mala impresión en la ciudadanía”, señalaba la instrucción oficial enviada a todas las comisarías del estado, meses antes de la agresión a Lakhani.
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