Un vuelo debió desviarse luego de que un hombre intentara ahorcar a un pasajero y fuera inmovilizado por la tripulación.
Un hombre de 67 años terminó atado con cinta adhesiva y precintos plásticos a su asiento a mitad de un vuelo, luego de intentar estrangular a otro ocupante de la cabina y desatar un violento altercado a bordo.
El episodio obligó a realizar un aterrizaje de emergencia del vuelo AA 618 de American Airlines, que cubría la ruta entre Dallas y Newark, cuando los propios viajeros y la tripulación debieron inmovilizar al agresor antes de que fuera arrestado por las autoridades al tocar tierra.
El incidente se desencadenó de forma repentina aproximadamente dos horas después del despegue, cuando el agresor, identificado como Arthur Lundeen, comenzó a gritar obscenidades y comentarios despectivos dirigidos al personal de a bordo y a las mujeres ubicadas en las filas contiguas.
La agresión verbal derivó en violencia física cuando el hombre tomó del cuello al ocupante de la fila contigua para estrangularlo y posteriormente golpeó a una mujer que intentó intervenir.
La intervención clave de dos pasajeros
Dos pasajeros acudieron al sector para contener al agresor: Juan Mejía, un oficial de policía retirado, y su acompañante Richard Olenick.
Mejía se posicionó junto al violento, mientras Olenick ayudó a maniobrar entre los asientos para limitar sus movimientos de piernas y brazos del atacante, quien se resistía con patadas y mordeduras.
La tripulación, mientras tanto, se ocupó de proveerles rollos de cinta adhesiva y precintos de plástico, con los cuales lograron amarrar las extremidades del hombre.
"Había que actuar", qué dijeron los pasajeros que ataron al agresor
Los testigos que participaron en la maniobra de neutralización detallaron lo difícil que resultó actuar en un espacio reducido, a miles de metros de altura. "Juan supo de inmediato que había que actuar. Se levantó enseguida, se sentó justo al lado del pasajero y comenzó a inmovilizarlo para controlar la situación", declaró Olenick a ABC.
"Cuando estás en un avión, es diferente a cuando estás en tierra; no puedes retroceder, no hay muchas opciones", agregó Olenick.
Por su parte, el policía retirado Juan Mejía relató: "El señor que estaba sentado dos filas detrás de nosotros empezó a ponerse beligerante, haciendo comentarios despectivos al personal de American Airlines y a otros pasajeros, insultos racistas, lenguaje vulgar, muy ofensivo para las mujeres".
Posteriormente añadió: "No buscábamos hacerle daño a esta persona; más bien queríamos contenerla y controlarla para que la situación no escalara a mayores", dijo Mejía.
Finalmente, las evaluaciones sobre el estado general del procedimiento determinaron que los involucrados directos sufrieron heridas menores y marcas de agresiones derivadas de los forcejeos.
En declaraciones a Fox 10, Olenick, quien terminó con manchas de sangre pertenecientes al agresor debido a las rozaduras producidas durante la contención, completó: "Todo iba bien, hasta que dejó de ir bien".
Un aterrizaje de emergencia luego del caos en pleno vuelo
La Administración Federal de Aviación confirmó que el avión fue desviado de emergencia hacia el Aeropuerto Internacional de Baltimore-Washington (BWI), donde aterrizó aproximadamente a las 22:15 horas.
Los dos pasajeros que redujeron al agresor mantuvieron la custodia dentro de la nave hasta el arribo de las fuerzas de seguridad estatales al lugar.
Efectivos de la Policía de la Autoridad de Transporte de Maryland (MDTA) subieron a la aeronave inmediatamente después del aterrizaje y procedieron a la detención formal del agresor.
Según la información proporcionada por las autoridades locales, Lundeen fue acusado formalmente de alteración del orden público y agresión en segundo grado por las acciones ejecutadas a bordo de la aeronave dentro de la jurisdicción del aeropuerto.
Una vez retirado el detenido y completadas las actuaciones policiales en la terminal de Baltimore, la aeronave retomó su trayecto original hacia Newark.
Las consecuencias que tuvo que afrontar el agresor
La agencia inmobiliaria Long Realty, empresa donde el agresor se desempeñaba como agente comercial en Arizona, anunció su despido inmediato tras la difusión de lo ocurrido a bordo.
En un comunicado público, la firma argumentó que las conductas observadas eran "totalmente incompatibles con la profesionalidad, la integridad, la compasión y el respeto hacia los demás" que la organización exige a su personal.
Por su parte, la aerolínea encargada del trayecto emitió una declaración oficial respaldando el accionar del personal y de los viajeros que colaboraron en el control de la seguridad en la aeronave.
"La seguridad de nuestros clientes y miembros del equipo es nuestra máxima prioridad y no toleramos la violencia", dijo American Airlines en un comunicado.
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