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Una contienda con mar de fondo agitado y varios interrogantes

El oficialismo se pone a prueba con el humor social. La oposición define, además de candidaturas, un nuevo liderazgo post Macri.

Este domingo hay 35.394.425 electoras y electores habilitados en todo el país para votar en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y elegir a los candidatos que competirán por la Presidencia y por bancas en el Senado y la Cámara de Diputados en las generales del 22 de octubre. La contienda contará con más de 25 fórmulas en el cuarto oscuro, pero el examen de estos comicios serán un gran examen para Unión por la Patria y Juntos por el Cambio. Las dos principales coaliciones utilizarán la herramienta de las primarias, pero en un clima conmovido por una serie de asesinatos por inseguridad y uno por represión policial que enlutaron los cierres de campaña y dispararon los interrogantes sobre los niveles de asistencia para este arranque del proceso electoral nacional. Podría extenderse hasta una eventual segunda vuelta del 19 de noviembre, 20 días antes del recambio presidencial del 10 de diciembre, que este año coincidirá con la conmemoración de los 40 años de la recuperación democrática de 1983.

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Afiches de campaña en Buenos Aires.

Las primarias de este año se concretan con un antecedente clave para el oficialismo. El presidente Alberto Fernández no buscará la reelección. El encargado de disputar su sucesión es el ministro de Economía Sergio Massa, acompañado por el jefe de Gabinete Agustín Rossi como precandidato a vice. La combinación fue el resultado de una tensa negociación interna donde la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner cedió a su candidato, el ministro del Interior Eduardo "Wado" De Pedro y aceptó los reclamos de los gobernadores peronistas que pugnaron a favor de Massa. El cierre lo aportó el Presidente, que resignó a Daniel Scioli en un parpadeo a cambio de poner al candidato a vice. Así jugó a Rossi en un cierre de unidad que no alcanzó a evitar las primarias. Este domingo la fórmula Massa - Rossi competirá con el dirigente social y precandidato presidencial Juan Grabois, que compite acompañado por la socióloga Paula Abal Medina, precandidata a vice. Ambos protagonizarán una disputa interna con el sector mayoritario del oficialismo que fue habilitada por Cristina luego de aceptar a Massa.

El tigrense transitó esta primera etapa de la campaña con el doble rol de precandidato presidencial y titular del Palacio de Hacienda, pero en un escenario económico caracterizado por una inflación que supera el 110% anual y una de las tasas de empleo más altas de los últimos años, pero con un elevadísimo nivel de informalidad y precarización. Sobre esa paradoja tuvo que moverse Massa y al compás de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y este lunes estará concentrado en la respuesta de los mercados ante el primer veredicto de las urnas.

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Sergio Massa y Axel Kicillof, en el comando de campaña.

El staff del organismo ya aprobó una renegociación con un un desembolso posterior a las primarias, pero todo depende de la decisión del directorio, para que le permita afrontar el período financiero que comenzará este lunes con la reacción de los mercados después del veredicto de estas primarias. En esa tensión, la competencia con Grabois aparece como una posibilidad de contener al voto kirchnerista que no termina de digerir a Massa y que podría migrar a la izquierda. Pero la foto de esta semana desata debates.

Algunos en el oficialismo creen que el amigo del Papa podría sorprender y esmerilar la performance de Massa en un momento delicado por su papel como ministro. Otros reivindican ese rol y sólo se fijan en la sumatoria de ambos.

En Juntos por el Cambio la interna de este domingo también implica una redefinición de su liderazgo. Es la segunda vez en 15 años que Mauricio Macri no está en la boleta del PRO y el expresidente transita esta etapa con un rol desdibujado por la disputa que atraviesa al partido que fundó. La primaria de JxC estará protagonizada por dos macristas: el alcalde porteño saliente, Horacio Rodríguez Larreta y la exministra de Seguridad Patricia Bullrich. Ambos son secundados por dos dirigentes del radicalismo que este año no pudo llegar a la interna de JxC con un precandidato presidencial propio. En su lugar van dos precandidatos a vice: el gobernador jujeño y titular del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales acompaña a Larreta y el exdiputado mendocino Luis Petri completa la fórmula que lidera Bullrich. Lo hace con el respaldo del sector del partido que lidera el exgobernador mendocino y candidato al mismo cargo Alfredo Cornejo y el exsenador Ernesto Sanz.

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Patricia Bullrich.

El desenlace de la competencia en JxC no sólo definirá al candidato o candidata que se medirá el 22 de octubre. Además, impondrá un futuro liderazgo aunque el examen desde el 14 de agosto girará en torno a la capacidad del ganador o ganadora de contener a los votos de quien quede en un segundo puesto. ¿Podrá Bullrich contener a los votantes de Larreta que no se idenfican con ella? ¿Si gana Larreta tendrá la capacidad de traccionar al voto duro de la exministra que está mas cerca de la ultraderecha que del alcalde saliente?

Para que se cristalice alguno de los dos interrogantes falta que se definan dos escenarios que también serán determinantes para la interna de JxC: la disputa por la candidatura a gobernador de la Provincia de Buenos Aires que protagonizan el diputado larretista Diego Santilli y el intendente en uso de licencia de Lanús, Néstor Grindetti, que responde a Bullrich. De esa contienda puede salir un saldo que podría beneficiar a Rodríguez Larreta frente a su competidora, pero en un clima donde cada campamento se mueve con mucha cautela. A cada lado del ring side electoral temen un cabeza a cabeza durante una noche cuyo escrutinio provisorio recién podría consolidar las tendencias cerca de la medianoche. Influye mucho la extensión de la elección bonaerense, que este año sumó la paso provincial a la nacional y alargó la boleta a 92 centímetros con un telegrama de escrutinio provisorio por mesa que tendrá tres páginas.

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Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli.

La otra arena electoral clave es la Ciudad de Buenos Aires, que este domingo tendrá elecciones concurrentes porque se elegirá con dos sistemas: la boleta de papel para la nacional y la boleta única electrónica para la local. El foco estará en la sucesión de Rodríguez Larreta a partir de una competencia entre el exintendente de Vicente López, Jorge Macri, como precandidato a alcalde del PRO y el senador radical Martín Lousteau. La disputa transcurrió cargada de sospechas y reclamos del primo del expresidente por la falta de apoyo de Larreta y sus guiños a favor del aspirante de Evolución Radical. En esta primaria se definirá la posible continuidad del PRO para pelear el distrito que gobierna desde diciembre de 2007 o la presencia de un radical que busque revalidar los títulos de JxC sin un macrista en la boleta. En esa aritmética también hay un cálculo que impactará en la redefinición de los liderazgos de JxC.

Por fuera de los contornos de JxC hay otra gran incógnita. El diputado nacional de La Libertad Avanza, Javier Milei no tendrá competidor este domingo y es el único precandidato presidencial de su espacio. La cosecha que obtenga este domingo será clave para conocer el alcance de la fuga de votos por ultraderecha que le quita a JxC o si se cristalizó un estancamiento tendiente a la baja que vendría beneficiando a Bullrich. El economista dice que busca meterse en la segunda vuelta pero esas aspiraciones dependerán del resultado que obtenga este domingo acompañado por la diputada Victoria Villarruel.

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Afiches de campaña en Buenos Aires.

El cordobesismo también se mete en esta PASO nacional. El gobernador saliente de Córdoba, Juan Schiaretti, es el precandidato del frente Hacemos por Nuestro País y es acompañado por el diputado y ex ministro del Interior Florencio Randazzo. Con un perfil "antikirchnerista y federal" buscará seguir más allá de este domingo, aunque parte de su trayectoria en estos comicios dependerá en parte de la interna de JxC: si se impone Larreta los votos de Schiaretti podría confluir, pero si gana Bullrich se abre otro escenario, aunque su volumen y alcance estará atado a la cosecha nacional y cordobesa que tenga "el Gringo".

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) también tiene una interna a definir entre la lista que lidera la diputada Myriam Bregman junto a Nicolás del Caño (PTS), que compite con Gabriel Solano y Vilma Ripoll. Para este conglomerado las preguntas pasan por la capacidad para contener votos desilusionados del peronismo y confrontar con la ultraderecha.

Todos los cálculos dependerán del nivel de asistencia que se registre este domingo. Las estimaciones del oficialismo y de la oposición son bajas, pero los interrogantes crecieron a partir del impacto que podría tener esta semana cargada de hechos policiales, como el asesinato de la niña Morena Domínguez en Lanús, o la muerte del periodista Facundo Molares durante un operativo represivo de la Policía de la Ciudad en el Obelisco. El temor es que el malestar desemboque en la decisión de no ir a votar o que engrose el voto en blanco para una jornada donde hay un tercio que podría definir su decisión a último momento y no sabe qué hará este domingo.

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