ver más

Una reconocida marca de sweater frenó su producción y suspendió a 175 trabajadores

Desde hace meses opera sin producción por la caída del consumo y el sobrestock de mercadería.

La crisis económica vuelve a golpear al entramado industrial argentino y esta vez el impacto se siente con fuerza en Mar del Plata, uno de los polos textiles más tradicionales del país.

La planta arrastra problemas desde fines de 2025, cuando la empresa decidió suspender personal ante la fuerte caída de ventas. Desde entonces, el establecimiento opera sin producción y con un número reducido de empleados que continúan asistiendo a la fábrica mientras se define el futuro de la compañía.

La empresa Textilana S.A., fabricante de la conocida marca de sweaters Mauro Sergio, detuvo completamente su producción luego de varios meses de actividad prácticamente nula.

Una planta paralizada tras meses de caída de ventas

El deterioro de la situación comenzó en noviembre de 2025. En ese momento, la empresa resolvió suspender a 175 operarios debido a la falta de demanda en el mercado interno. La decisión se tomó tras un fuerte descenso en las ventas de prendas, en un contexto marcado por la retracción del consumo.

Mauro Sergio mar del plata2

Trabajadores de la planta advierten que la crisis del sector pone en riesgo cientos de puestos laborales.

Luego de negociaciones con el sindicato, los trabajadores suspendidos comenzaron a percibir el 78% de sus salarios, un porcentaje superior al 70% que la empresa había planteado inicialmente. Aun así, la medida dejó a gran parte del personal en una situación de incertidumbre.

En la actualidad, alrededor de 60 empleados continúan concurriendo a la planta, aunque la producción permanece detenida. La fábrica se encuentra sin actividad industrial pese a que algunos sectores administrativos y de mantenimiento siguen operando.

El freno total de las máquinas marca un momento crítico para una firma que durante décadas funcionó como uno de los emblemas productivos de la ciudad.

Un símbolo de la industria textil marplatense

Textilana forma parte de la historia industrial de Mar del Plata. Durante sus años de mayor expansión, la empresa llegó a emplear más de 1.000 trabajadores y consolidó una marca muy reconocida en el mercado argentino.

El modelo de negocio de la firma se apoyaba en un esquema de integración vertical, que incluía todas las etapas del proceso productivo: desde el hilado de las fibras hasta la confección de las prendas y su comercialización.

Ese sistema permitió posicionar a la marca Mauro Sergio como una referencia dentro del segmento de sweaters y prendas de abrigo.

Hoy la situación resulta muy distinta. La empresa cuenta con menos de 300 empleados, y cerca de 200 atraviesan suspensiones o temen por la continuidad de sus puestos de trabajo.

Mauro Sergio mar del plata

A ese escenario se suma un problema de sobrestock de mercadería, consecuencia de una temporada turística considerada una de las más flojas de las últimas décadas y de un nivel de ventas que todavía no logra recuperarse.

La crisis del sector textil

La situación de Textilana refleja las dificultades que atraviesa el sector textil argentino. Delegados y representantes sindicales advierten que la industria enfrenta una combinación compleja de factores económicos.

Entre los principales problemas mencionan la caída del consumo interno, la apertura de importaciones y la pérdida del poder adquisitivo, elementos que afectan directamente la demanda de productos nacionales.

Según estimaciones del sector, la industria textil perdió más de 16.000 puestos de trabajo durante el último año, al mismo tiempo que muchas fábricas operan con niveles muy bajos de utilización de su capacidad instalada.

En Mar del Plata el retroceso se observa con especial claridad. La ciudad fue conocida durante décadas como la “capital del pulóver” por la gran cantidad de talleres y fábricas dedicados a la producción de prendas de lana.

Durante la década del setenta funcionaban alrededor de 500 fabricantes entre empresas y talleres familiares. En la actualidad sobreviven poco más de 100 establecimientos, muchos de ellos con serias dificultades para sostener su actividad.

Te puede interesar